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El mejor regalo que en estas fiestas se puede dar es el regalo de la salud, de la vida, del amor y de la esperanza, así lo dijo el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, para insistir en la importancia de “no bajar la guardia”.

A su vez las autoridades en salud de todo el mundo alertan a la población que las celebraciones de Navidad pueden convertirse en un drama si no se toman las precauciones necesarias para evitar el contagio del coronavirus.

El director del Sedes de Santa Cruz, Marcelo Ríos, propone una cuarentena individual para disminuir lo más posible el riesgo de convertirnos en la persona que lleve el virus a la cena de Navidad. Para eso sugería no exponernos a situaciones de peligro, tomar precauciones de bioseguridad y estar alertas a cualquier signo de estar contagiado. El contagio no se da en el periodo de incubación, sino en el periodo de transmisión (que no es lo mismo).

Ríos pone como ejemplo: “Yo estoy en unas 100 reuniones con diferentes personas al día, por lo tanto, por las características de mi trabajo, estoy altamente expuesto al riesgo y por eso no aflojo el barbijo, porque yo puedo estar infectado y ser asintomático. Usando el barbijo cuido a los demás”.

El director del Sedes explica que se protege con la mascarilla para que las personas con quien esté en contacto no sean contagiadas por él (hipotéticamente). Y es así como todos debiéramos pensar y actuar.

Si yo hoy estoy enfermo, dentro de 5, 7, hasta 10 días (en algunos casos raros), las personas que estuvieron conmigo recién pueden sentir que apareció la enfermedad en sus organismos. Los primeros 5 o 7 días son el periodo de incubación. Si alguien que estuvo conmigo hoy y mañana se hace una prueba porque tiene miedo de que yo lo haya contagiado, la prueba le va a salir negativo, porque la enfermedad no se desarrolla de un día para el otro”. El médico explica que para que la prueba PCR detecte el virus tiene que haber pasado el periodo de incubación.

Luego de esa etapa recién comienza la transmisión, que puede o no presentar síntomas, la persona puede tener pinta de sano o de enfermo, pero ojo, igual puede transmitir el Covid-19. 

Por eso, a una semana de la Navidad, es importante la cuarentena individual, es decir, estar seguros de que los últimos 5 a 7 días antes de sentarnos a la mesa, nos cuidamos mucho para no llevar el virus a la cita.

Si se hace cuarentena individual 7 días antes de la Nochebuena se puede llegar con más tranquilidad a la reunión familiar porque no nos expusimos a que otros nos enfermen.

De esa forma el riesgo de contagiar a los abuelos (los más vulnerables a desarrollar formas graves del coronavirus) será menor esa noche.

La idea es proponerse esta semana, antes de Navidad, no ir a discotecas ni a eventos sociales y cuidarse mucho al salir a trabajar. Así se va a generar menos riesgo para el entorno familiar.

PARA LA NOCHEBUENA

La Organización Mundial de la Salud señala que lo recomendable es celebrar las fiestas en el propio domicilio y evitar reuniones con gente de fuera. Y, si tienen lugar esos encuentros más amplios, “preferiblemente deben ser en el jardín, con distanciamiento físico y llevando mascarilla”.

Lo mejor es no moverse, preguntarse si viajar ahora es realmente necesario y postergar los planes de ir a pasar la Navidad a otra ciudad cuando sea seguro.

Además, hay que plantearse minimizar los riesgos si la cena es dentro de casa. Se recomienda reducir en lo posible la duración del encuentro (no más de dos horas, idealmente) y la cantidad de personas. Se sugiere también abrir puertas y ventanas para facilitar una ventilación natural adecuada y procurar no conversar en voz alta en la mesa, porque cuando se grita se expulsan más partículas de aerosoles y gotículas de saliva.

Se aconseja bajar la voz en espacios interiores, ya que se emiten 10 veces más aerosoles al hablar que al respirar, y desaconsejan especialmente gritar o cantar fuerte. Habrá que procurar una Nochebuena y una Nochevieja sin discusiones entre familiares, sin corear villancicos y, a ser posible, sin niños gritando.

También se sugiere no compartir alimentos ni bebidas, evitar tomar ceniceros o saleros y llevar la mascarilla puesta siempre que no se esté comiendo.

Por último, el director ejecutivo del Programa de Emergencias de la OMS, Michael Ryan, ha advertido de que hay que evitar dar abrazos: “Claro que nos gustaría abrazarnos, pero los brotes masivos pueden ser brutales”, y ha reconocido la dureza de la medida: “Es terrible que desde la OMS hagamos un llamamiento a no abrazarnos, pero es la cruda realidad”.

COMPRAS

La Navidad es una fiesta comercial por excelencia y las habituales escenas de comercios atestados de clientes en busca del mejor regalo en el último momento chocan este año frontalmente con las medidas de bioseguridad. Por ello, es más recomendable que nunca huir de las aglomeraciones de las zonas comerciales y recurrir todo lo que se pueda a las compras por internet.

Ante todo, evitar los centros comerciales, si en ellos hay mucha gente, intentar acudir a las tiendas en las horas menos concurridas y hacer uso del comercio electrónico ahora más que nunca.

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