18 de septiembre de 2022, 4:00 AM
18 de septiembre de 2022, 4:00 AM

El modo de vida de los cruceños llena de orgullo a los que nacieron y a los que adoptaron como propia a esta tierra. Se trata de avanzar a pesar de las dificultades y de las zancadillas; de emprender sin estar esperando que el Estado u otros den los recursos necesarios.

La muestra está en lo que hoy es Santa Cruz, el departamento que jala el crecimiento económico del país, el que aporta un tercio del Producto Interno Bruto, el que paga más tributos desde el sector privado; el que alberga a casi un tercio de la población nacional; es el que muestra millonarias inversiones empresariales, entre otras variables.

Los datos salen de la primera Cátedra de Periodismo Pedro Rivero Mercado, que se realizó el jueves en la Unifranz. El presidente de la Cámara de Industria y Comercio, Fernando Hurtado, y el economista Carlos Hugo Barbery desgranaron datos y mostraron la perspectiva de este modo de ser de los cruceños. Por ejemplo, señalaron que en Santa Cruz es donde más créditos se otorgan y que la capacidad de arriesgarse e invertir tiene que ver con las características de los habitantes.

También quedó claro que en este modo de ser se confía en que hay oportunidades para todos los que llegan para trabajar y que el emprendimiento y la fe son valores que se contagian y que son adoptados por los que llegan desde el interior y el exterior del país.

Sin embargo, también quedó claro que, si durante décadas Santa Cruz tuvo los mejores niveles de desarrollo humano y el mejor índice de igualdad de todo el país, también lo es que la falta de inversión pública en la dotación de servicios básicos, educación, salud, etc., frente a la alta tasa de migración, está haciendo que esos indicadores no sean tan altos como antes con relación a Bolivia.

En contrapartida está el modelo económico, social y productivo que propone el Gobierno central con apuestas diferentes: empresas estatales que no rinden cuentas serias al país y cuyos ejecutivos no son seleccionados por sus méritos profesionales sino por sus méritos políticos; apuesta también a tener recursos vía impuestos a las mismas empresas, sin ampliar el universo de contribuyentes. En estas entidades creadas por el Estado se han invertido varios miles de millones de bolivianos, que no han dejado una utilidad que compense esas cifras ni se han convertido en generadoras de empleos de calidad.

Las zancadillas que el centralismo le puso a Santa Cruz son históricas y este departamento ha logrado tener un crecimiento económico mayor que la media nacional. ¿Cómo se explica? Pues buscando soluciones propias a los problemas, en lugar de esperar que un Estado ‘pater’ abra la mano para dar recursos y para condicionar lealtades.

¿Y cuál es el desafío de este modo de ser de los cruceños? La respuesta de Fernando Hurtado fue contundente. “Que no nos contagien esa lógica de esperar que otros den solución ni ese mal hábito de bloquear para alcanzar objetivos”. Es decir, que quienes habitamos esta tierra seamos capaces de defender ese modelo emprendedor, libre y de soluciones.

El otro reto es que este modo de vida pueda ser contagiado a escala nacional. Que las necesidades de una región se enriquezcan con las potencialidades de otras zonas del país.

De esa manera, mediante un trabajo mancomunado y eliminando las zancadillas al desarrollo, se pueden asegurar mejores días para los bolivianos.

Expocruz, con la presencia de El Alto, La Paz y otros departamentos, es la muestra de que ese anhelo de integración y de trabajo es posible.

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