Escucha esta nota aquí

Los aliados de Jallalla La Paz, Leopoldo Chui y el gobernador electo Santos Quispe pusieron fin a su alianza. Ambos se lanzaron acusaciones de amenazas de muerte y cobro de dinero a cambio de escaños. La alcaldesa electa de El Alto, Eva Copa, que también pertenece a esta alianza, optó por mantenerse al margen de la disputa.

“Ya hemos roto, yo soy de Adelante Pueblo Unido El Alto (APU). Nosotros hemos hecho un convenio, pero al fin se acabó. Hasta aquí hemos llegado. En la Gobernación voy a seguir con mis asambleístas. Él (Leopoldo Chui) me ha amenazado: ‘vas a ver, te vamos a hacer algo’, me dijo. Eso es amenaza, no tenemos miedo”, anunció Quispe a los periodistas luego de recibir su credencial de parte de las autoridades electorales departamentales.

Desde la muerte del líder aymara Felipe Quispe “Mallku”, las relaciones entre la agrupación APU y Jallalla fueron muy tensas. Chui quería otro candidato a gobernador y fue presionado por las bases del Mallku para que nomine al hijo de éste como candidato. La campaña electoral fue muy distante entre Chui, Quispe y Eva Copa. 

Los “aliados” nunca estuvieron juntos en las actividades proselitistas y en varias ocasiones se vieron protestas contra el “dueño” de la sigla de Jallalla.

Leopoldo Chui relató que él demandará a Quispe por incumplimiento de contrato, porque firmaron un acuerdo que los vincula para esta gestión. “No puede borrar lo que firmó con la mano, eso sería letal para el departamento”, advirtió y evitó referirse a las denuncias de cobros a los candidatos a asambleístas, concejales y alcaldes que fueron elegidos.



Comentarios