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12 de junio de 2023, 4:00 AM
12 de junio de 2023, 4:00 AM

Jesús J. Luque/Economista

Un sentimiento de rabia e indignación, sentimos muchas personas al ver imágenes en los diferentes medios comunicación y redes sociales, por la brutal golpiza que recibío la asambleísta departamental de Santa Cruz, Muriel Cruz representante de la bancada del MAS, por un grupo a fin a CREEMOS. Una foto lo describe todo, la asambleísta en el suelo y tres mujeres de negro sometiéndola, una golpeándola en el rostro, la otra jalándole de los cabellos y una tercera dándole con un palo, a eso un hombre le hecha un líquido en el rostro para disminuirla más y no poder defenderse. 

Pero por que se dio esta cobarde agregación contra esta persona. Revisando la composición de la asamblea departamental de Santa Cruz de acuerdo al Parágrafo I del Artículo 12 de su Estatuto Autonómico Departamental: 8 asambleístas son elegidos por población o son plurinominales, electos por sufragio universal, 15 asambleístas corresponden a partidos políticos por territorio o uninominales, uno por provincia, también electos por sufragio y 5 son representantes de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios campesinos, ayoreos, chiquitanos, guaranís, guarayo y yuracaré mojeño, quienes son electos por usos y costumbres propios de sus pueblos. 

En este sector es donde se cambiaron 2 asambleístas del pueblo guarani, con lo que el MAS tendría mayoría en esta asamblea departamental. Algo que no es aceptado por los otros representantes que la componen. El cambio de representantes de estos pueblos, es un acto de soberanía y autodeterminación y estas agresiones realizadas, son otra muestra más de racismo y discriminación e intolerancia, por ambiciones políticas para favorecer a grupos de poder y encubrir la mala gestión que viene realizando el gobernador Camacho desde la cárcel de Chonchocoro de La Paz. 

La justicia no puede ser tan benevolente como lo fue con ex civico cruceño Rómulo Calvo, quien recibió el martes pasada una mínima sentencia de 2 años de presión, por el delito de ultraje a los símbolos patrios y fue absuelto por incitación al racismo, en el caso denominado wiphala. Sentencia que tiene perdón judicial, el cual será apelada y llegara así a otras instancias, dejando sin ninguna sanción por sus actos. 

La wiphala es un símbolo patrio que recoge la identidad de muchos pueblos, especialmente de la nación aymara y referirse a esta como un trapo que no le representa, es desconocer la existencia de estos pueblos y faltar el respeto al estado plurinacional. Además este señor ya sea había referido en otra ocasión de forma despectiva a personas del occidente como “bestias humanas”, de quien solo emana odio y racismo y busca la confrontación. 

Estos actos tienen que ser cortados con la aplicación de la ley para que no se vuelvan a repetir. Estos grupos buscan enfrentar a pueblos por la pérdida de sus privilegios y asumen una posición de victimas después de generar actos racistas y discriminación e intolerancia, para el colmo politizan el tema y asumen una posición de perseguidos políticos, que es una mascarada que poco a poco se les está cayendo y la gente se está dando cuenta de sus verdaderas intenciones.