12 de septiembre de 2022, 4:05 AM
12 de septiembre de 2022, 4:05 AM

Para poder sobrevivir, el gobierno de Luis Arce ha decidido acudir a todos los extremos a fin de aumentar los recursos que requiere su programa de gastos.

La pregunta clave del gobierno es dónde encontrar irregularidades en el universo de contribuyentes, aunque quizá no merezca llamarse universo, porque sólo comprende a 15% de la población. Pero los sabuesos se han puesto en marcha y ahora comienzan a mostrar los frutos de sus primeras acciones, que consisten en exprimir el mismo limón.

El Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) debió extremar sus recaudaciones y ha informado esta semana que sus cobros y multas de julio llegaron a Bs 580.000 frente a Bs 38.722 de igual mes del año pasado.

Quizá falte poco para que el SIN se percate de que el limón no tiene más jugo para dar, algo que será nada más que la confirmación de un dato más dramático: las empresas que pagan impuestos se están muriendo.

Al fin y al cabo, el instituto Fraser de Canadá dice que Bolivia ocupa, en libertad económica, el puesto 123 de los 165 países analizados.

Mientras tanto, el verdadero universo, el de los evasores, 85% de las empresas, estará feliz porque seguirá estando fuera del alcance de cualquier proyecto de cobro de impuestos.

Para cuando haya llegado ese momento, el gobierno tiene la esperanza de estar ya en otra trinchera, la de los “derechos reales”, el cobro por la propiedad inmueble.

Está lista la intervención de Derechos Reales para que pase a depender del gobierno del MAS.

Quizá no sea apropiado, por el momento, hablar de una “reforma urbana”, similar a la reforma agraria de hace setenta años, pero de eso se trata.

La idea no es nueva para el MAS. La ha estado acariciando cada vez que tuvo la tentación de imitar lo que hicieron en Cuba y en Venezuela. La orden de Hugo Chávez de “exprópiese” podría ser repetida aquí con otro acento del español, pero con el mismo sentido: arrebatarle las cosas a la gente.

En ese propósito, por el momento el gobierno del MAS estará interesado en aumentar las recaudaciones de tributos o multas, porque necesita sobrevivir.

Se han descubierto los nuevos impuestos que el gobierno se propone aplicar para poder cumplir sus metas del pago de los bonos y de las subvenciones.

Los sabuesos del INRA han sido movilizados para aplicar con mayor rigor, si eso fuera posible, aquello de la Función Económica y Social (FES) de la tierra en Santa Cruz.

Lo que ha pedido el gobierno es que los funcionarios a cargo de estas exacciones entiendan que las recaudaciones tienen que ser, esta vez, para el Estado, y no para sus bolsillos.

Son tiempos difíciles.



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