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“Lo único que puedo decir es que estamos regulados”, fue la escueta respuesta a EL DEBER de la ejecutiva de una de las tres importadoras autorizadas para introducir Remdesivir al país, a la pregunta de por qué tanta escasez. No fue posible contactar a las otras empresas.

El antiviral, traído a Bolivia por SAE, Farmedical y Quimfa, es el remedio más perdido del escenario farmacéutico, en un momento de la talla del rebrote, pese a que el registro sanitario para la importación fue aprobado en agosto de 2020.

En las redes sociales cunde la desesperación por el medicamento, y también la especulación.

El 8 de enero, la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed) publicó la lista de precios, en la que el máximo permitido era de Bs 2.088 por ampolla. Sin embargo, en sitios como Marketplace, cada una puede alcanzar los Bs 6.000.

Leonardo Salvatierra, gerente general de la cadena de Farmacias Chávez, anunció el arribo -sin garantías, en función de las importadoras- de un lote de ampollas, para los días lunes 18 y martes 19 de enero. “Tenía que llegar el viernes pasado, pero hubo problemas logísticos en Miami. Entrarán como 500 a 1.000 ampollas, cada lunes tendría que llegar esa cantidad y de aquí a 15 días ya sería un lote grande, porque los importadores están negociando con proveedores en Asia. El compromiso es que hagan entregas semanales”, dijo.

Según Salvatierra, cada día, fácilmente, la cadena Chávez tiene como 50 personas que necesitan entre dos y ocho ampollas de Remdesivir. Sin embargo, la última vez, a ellos solo les llegó una veintena. “Tengo entendido que algunas toca venderlas al Estado, ver cuánto va al sector privado, cuánto al público y cuánto a la seguridad social”, aclaró.

Si bien la demanda va en ascenso, su prescripción es menos común de lo que parece. “La CNS está basada en un vademécum nacional y nosotros no tenemos el Remdesivir en ese vademécum, no nos lo traen, pero si un paciente lo necesitara, se hace un trámite para comprar, pero eso se sujeta a decisión de una junta científica”, explicó Lorena Villagómez, encargada del Comité de Farmacia de la CNS.

Hace dos semanas, la CNS recibió el último protocolo Covid-19 del Ministerio de Salud, y no figuraba el Remdesivir.

En la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San Juan de Dios se prescribe, pero tiene un momento puntual de ayuda. “Se aplica cuando la persona está necesitando pocos litros de oxígeno por puntas nasales, o por máscara. Ese paciente es candidato a recibir Remdesivir, con una probable buena respuesta, es para evitar la replicación viral. No tiene sentido cuando la persona está intubada”, explicó Andrés Martínez, de la UTI.

Marcelo Ríos, titular del Sedes, dijo que no es novedad que falte, y que mucho tiene que ver la escasez en el mercado externo. Según él, se aplica mal, “se supone que se aplica en el inicio de la enfermedad, para evitar la replicación viral, pero lo están usando en UTI, en enfermos con los efectos inflamatorios”, dijo.

Para Ríos, Remdesivir es similar a Kaletra, Lopinavir y Avifavir, “este último más barato y que se encuentra acá, sin embargo no se está usando”, adujo.

Sergio Pol, director ejecutivo de la Industria Químico-Farmacéutica Sigma, hace unos días hizo un anuncio. Comprometió un lote importante de Avifavir.

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