2 de octubre de 2022, 4:00 AM
2 de octubre de 2022, 4:00 AM

“Divide et impera”, es el viejo adagio “divide y reinarás” más usado por la especie humana como una estrategia política generalizada a nivel mundial aplicable lamentablemente para ignorantes e ingenuos con propósito de dominación, manipulación y engaño. No se invierte en educación de calidad no sólo porque es a largo plazo sino porque el mayor rédito político consiste en mantenerlo al pueblo en la ignorancia, mediocridad y pereza.

Dividir es polarizar, esto es, irse a los extremos de dos polos para que se distraigan y combatan entre sí. Es por ello, que existe históricamente un incentivo a los dogmatismos, fanatismos y radicalismos que no es otra cosa que un síntoma de la ignorancia que conlleva a la pérdida del sentido común.

De esta manera, cualquier pretexto es aprovechado y es conducente a una polarización inmutable, por ejemplo: feministas Vs machistas; Derechas Vs Izquierdas; Comunistas totalitarios Vs dictadores de Derecha; hombres Vs mujeres; jóvenes Vs. adultos mayores, etc. Mientras más divididos y desinformados estemos, más manipulables y distraídos por lo mediático seremos, mientras quienes conservan el poder disponen de los recursos naturales y económicos a su favor.

Advirtamos las denominadas “grandes potencias” son pragmáticas (no fanáticas dogmáticas), luchan por mantener su unidad, tanto en lo territorial como en lo poblacional, se expanden, luego amalgaman y defienden dicha unidad; por lo tanto, para mantener su hegemonía les resulta más favorable tener continentes, países y naciones divididas que unidas.

En Sudamérica, es bastante sintomático que, históricamente casi todos, apuestan por “revoluciones políticas” y seguimos permaneciendo en el retraso de siempre en comparación con los países con mayor desarrollo.

Levantemos la vista, que no nos vendan más de lo mismo, no seamos tan solo seguidores y consumidores sino promovamos verdaderas revoluciones industriales, tecnológicas, la 4ta revolución industrial, preparémonos para el advenimiento del transhumanismo, 5G y 6G, computación cuántica, robótica de segunda generación, inteligencia artificial, entre otras tecnologías.

Seamos protagonistas, como país, como región, destaquémonos en algo productivo, no solo nos conformemos en ser revendedores tampoco confundamos emprendedores con contrabandistas o con narcotraficantes que constituyen empresas como pantalla para lavar dinero; seamos productores, desarrolladores, creadores, incentivemos las carreras técnicas y tecnológicas, científicas, ingeniería, invirtamos en investigación, conocimiento, tecnología, seamos generadores de patentes y no fabricantes de miseria, corrupción y perversidad.

Esforcémonos por ser éticos no simples legalistas, ni seamos aquellos vagos codiciosos que desean obtener riqueza rápida e instantánea mediante la mediocridad, el amiguismo, la competencia desleal, el engaño, contando con colaboradores corruptos porque les resulta más controlables, manipulables y descartables; y, la corrupción generalizada (coimas, gastos de agilización, porcentajes para adjudicación de contratos, obras, etc.) disfrazada de aparente prosperidad financiera por los contactos que se tiene, el lobby con políticos corruptos de turno para conseguir privilegios, mercantilismo, entre otras concesiones más; gente que ansía llegar al gobierno para luego ser los nuevos ricos; políticos que solo apuestan por las economías extractivas, por el consumo, la deuda pública, el maquillaje de la información para conseguir la perpetuación del poder.

Evitemos seguir enclaustrados en el subdesarrollo y para ello es menester industrializarse con unidad, paz, respeto, seguridad jurídica, trabajo honesto e innovación, conocimiento, estudio, se necesita aprender, se precisa, por ejemplo, conocer el idioma de los precios, geopolítica en los negocios y mercado, “big making”, que es algo que ni siquiera se tiene proyectado ni visionado a nivel general para nuestra juventud.

Aunque muchos sean escépticos a todo lo mencionado, lo cierto es que, nada cambiará ni se transformará significativamente si antes no existe un cambio de mentalidad y mientras tanto seguiremos dominados, fanatizados, divididos, manipulados, retrasados y viviendo una distopía.

Ciro Áñez Núnez, abogado​​

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