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Opinión

Salud mental y pandemia

La pandemia ha vislumbrado la necesidad de atención de la salud mental en todas las edades

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20 de enero de 2022, 4:00 AM
20 de enero de 2022, 4:00 AM

Analía Roca/Comunicadora

Hablar de salud es fácil, no nos cuesta decir tengo gastritis, presión alta o diabetes. Pero qué difícil es hablar de salud mental, de las emociones y de cómo nos sentimos. Y la pregunta es, ¿por qué nos cuesta hablar sobre este tema?
Las enfermedades que dañan la salud mental constituyen una epidemia silenciosa que ha afectado a las Américas mucho tiempo antes del Covid-19, con depresión y ansiedad como dos de las principales causas de discapacidad. (Carissa F. Etienne, directora de la OPS).

Natalia Céspedes es sicóloga y terapeuta, especialista en autocuidado y relaciones de buen Amor. Lleva 15 años ejerciendo la profesión; decidí hablar con ella de este tema tan importante, pero silenciado.

Natalia Céspedes explica las razones para callar las afecciones mentales. Dice que están muy asociadas a que tienen que ver con locura, con que es algo malo. “Nos han enseñado a que hay que mostrar que siempre estamos bien. Hay una supremacía de la felicidad a toda costa. Como que todo lo que está adentro, todo lo que tenga que ver con dolor, tristeza y malestar no está permitido”.

Según Natalia, este aprendizaje nos lleva a no entrar en contacto con nuestro mundo interior, y se nos hace difícil ponerlo en palabras.
Dice que muchas veces enfermamos físicamente porque no podemos dar voz a lo que está pasando en nuestro mundo interno.

La pandemia ha vislumbrado la necesidad de atención de la salud mental en todas las edades.
Unicef realizó un sondeo entre jóvenes de 13 a 29 años en Latinoamérica y el Caribe: 27% de los jóvenes reportó tener ansiedad, 15% depresión, el 36 % se siente menos motivado para realizar actividades.

Según la OMS, en 2030 los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad mundial. Y se estima que hoy en día aproximadamente 450 millones de personas en el planeta se ven afectadas por un problema de salud mental que dificulta su vida.

Frente a está realidad de la salud mental, ¿qué ha significado la pandemia? Natalia Céspedes dice que ha sido muy fuerte en muchos sentidos esto de estar encerrados, de no poder estar en contacto con las personas que queremos, ya que de pronto la rutina cambió, y ha traído cosas muy movilizantes.

Cree que en pandemia se pudo haber manifestado en las personas un ataque de ansiedad, una crisis de pareja, un TCA (Trastorno de la Conducta Alimentaria) y desde ahí la pandemia tuvo un efecto amplificador de los problemas emocionales que ya estaban, pero nos distraíamos con la vida, con el trabajo, con el estar afuera y ahora, al no tener estos distractores, tuvimos que entrar en contacto sí o sí con estas emociones

Mirarnos hacia el interior es una tarea que requiere de mucha valentía personal, lejos de cualquier prejuicio social, ya que atender de nosotros mismos implica de mucha responsabilidad.

La sicóloga dice que generalmente la responsabilidad está vista como una obligación, como algo que hay que cumplir para el otro, pero aclara que el verdadero significado es la “habilidad para responder”, y que nos cuesta asumir la responsabilidad de nuestra vida. 

“Es mi responsabilidad cuidarme y enfocarme en qué es lo que depende de mí para estar bien. Sanar es la responsabilidad del adulto que soy ahora”, insiste Céspedes.

Aceptar nuestras emociones, darnos el permiso de entrar en contacto con lo que sentimos, puede ser el primer paso para enfocarnos en nuestro bienestar emocional. 

Que estos tiempos difíciles sean la oportunidad para pedir ayuda y priorizar nuestro cuidado personal, tanto mental como físico.
“Salud mental es estar conscientes de nosotros mismos”, dice Natalia Céspedes, para y poder responder una pregunta: ¿Cómo estás ahora?