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POR: THE CONVERSATION

Ala salida del instituto se puede ver a un pequeño grupo de adolescentes abrazándose, golpeándose cariñosamente y con la mascarilla bajada. “Estos tienen la culpa de casi todos los contagios”, se escucha decir a una persona de avanzada edad que presencia la escena.

Entre tanto, en el parque, un puñado de adolescentes charlan con mascarillas. Guardan la distancia social y echan mucho de menos a ese abrazo que no se han dado desde hace un año. A pesar de haber cumplido con todas y cada una de las medidas anticovid, han sido señalados como culpables de los contagios. Sufren por la pandemia y sufren por haber sido señalados de manera injusta.

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19 se ha puesto el foco sobre los más jóvenes como posibles agentes de mayor transmisión del virus. Las conductas de riesgo que suelen atribuirse a los adolescentes y su tendencia a romper las normas, unidas a la consideración de niños y niñas como supercontagiadores, pueden ser la base de algunas decisiones tomadas en el último año.

El ejemplo más esclarecedor lo encontramos en el cierre de los centros escolares como una de las primeras medidas, incluso antes de las restricciones a la movilidad o a grandes concentraciones de personas.

Por otro lado, algunas de las medidas tomadas para frenar la expansión del virus afectan al consumo de sustancias. Se ha limitado el consumo de tabaco por considerarse una conducta incompatible con el uso de la mascarilla y por el riesgo de contagio a través de aerosoles.

Sin embargo, estas creencias no suelen basarse en estudios científicos.

Eso es precisamente lo que hicimos en nuestro estudio llevado a cabo con 909 estudiantes.

1. En cuanto al cumplimiento de medidas y vivencia de la pandemia en la adolescencia, detectamos que dos tercios aseguran que siempre utilizan la mascarilla. Un tercio de los adolescentes encuestados reconoce que no siempre la usa cuando pasa tiempo con sus amigos.

2. Distancia social, más del 40% declara cumplirla al menos a diario. A su vez, tan solo el 12,9% cumple todo el tiempo con la distancia social mientras pasa tiempo con sus amigos. Más de una cuarta parte declara no hacerlo nunca.

3. Otra cosa que les cuesta reprimir es el contacto físico. Más del 66% de los participantes en la encuesta dice tener contacto físico con sus amigos para besarlos o abrazarlos desde el inicio de la pandemia.

4. La vivencia de la pandemia a estas edades es más heterogénea. El 25,5% de los encuestados decía sentirse mal en relación a la pandemia todos los días o todo el tiempo, frente al 28,9% que no se siente mal nunca.

¿Se relaciona el consumo de sustancias en la adolescencia con el incumplimiento de medidas?

Los participantes respondieron a preguntas relativas a su frecuencia de consumo de sustancias lícitas (cerveza, vino, alcohol fuerte y tabaco) e ilícitas (cannabis, cocaína y otras drogas fuertes) en el último año. Al relacionar el consumo con el cumplimiento de medidas se encontró que las sustancias que conllevan un menor cumplimiento de medidas eran el alcohol fuerte y el tabaco.

El informe sobre la adolescencia en España HBSC 2018 (Health Behaviour in School-aged Children) destaca el periodo de 13-15 años como el más frecuente para el inicio en el consumo de alcohol y tabaco en la adolescencia. A estas edades, el consumo suele ser una actividad social que se hace en grupo.

Al llevar a cabo conductas de consumo en grupo, en ocasiones comparten diversos objetos. Es decir, pueden beber de la misma botella o vaso o fumar del mismo cigarro. Esto incrementaría aun más el riesgo de contagio.

Por otra parte, puede resultar sorprendente que no hayamos encontrado la relación entre el uso de drogas ilegales y más duras con el incumplimiento de medidas anticovid, ya que son las que pueden causar mayor desinhibición y su consumo supone una mayor ruptura de las normas.

Este tipo de sustancias aún no gozan de mucha aceptación social. Quienes las consumen en este periodo puede que lo hagan en soledad (aislamiento social) o como una conducta de ocultación. Esto explicaría nuestros resultados, aunque es necesario profundizar en este tema a través de estudios con otros grupos de edad.

En definitiva, los resultados apuntan a la necesidad de una mayor concienciación entre los adolescentes sobre la importancia de respetar las medidas de prevención, así como disminuir el consumo de sustancias para evitar las conductas de riesgo asociadas a los contagios.

A su vez, se ha encontrado un alto porcentaje de adolescentes que sí cumplen con las medidas anticovid. Por tanto, no parece justo culpar a toda una generación por el avance de la pandemia. Por el contrario, habría que actuar con grupos concretos y descubrir los factores de riesgo específicos sobre los que trabajar.

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