Escucha esta nota aquí

El cuatro veces ‘oscarizado’ director de cine Vittorio De Sica dijo una vez que desde el Renacimiento ningún italiano había influido tanto en la cultura popular como la actriz Sophia Loren. Así hizo referencia a la importancia de la estrella del cine, que puso el nombre de su país en lo más alto.

‘La Loren’, como la llaman, se inició en su Italia natal, luego trabajó y triunfó en Hollywood, pero siempre volvió a su tierra.

Los directores de cine más prestigiosos se peleaban por contratarla, los galanes hacían de todo por seducirla y el público la adoraba. Y es que era una mujer hermosa, de labios carnosos, ojos rasgados y pómulos prominentes.

Pero, sobre todo, destacó por ser una buena actriz, perfeccionista, que le ponía fuerza y dramatismo a sus papeles, y era disciplinada.

La romana volvió a la palestra en noviembre de 2020, con 86 años, en el filme La vida ante sí, dirigida por su hijo Edoardo Ponti. Hasta el momento, su gran retorno obtuvo siete nominaciones a los premios más importantes del cine,como los Globos de Oro y los Critics’ Choice Movie Award. También compite por los Óscar.

 

De Italia a Bolivia

La diva italiana marcó la vida de generaciones de todo el mundo.

El actor cruceño Elías Serrano confesó que Sophia era su sueño prohibido. “Amo a ‘La Loren’”, expresó y contó que en su juventud no se perdía sus películas.

Recuerda que en Bolivia se proyectaron Matrimonio a la italiana (1964) y Boccaccio 70 (1962) y en ambas quedó impactado por su actuación.

De igual manera, el cineasta boliviano Pedro Antonio Gutiérrez cree que Loren es una actriz única y que tiene un capítulo en la historia del cine. Opina que, a pesar del paso del tiempo, conserva intacto su talento actoral.

La recuerda en los filmes El Cid (1961) y Quo vadis (1951), y desde entonces es su actriz favorita.

Para el diseñador de modas boliviano Carlos Xavier Araúz, de la firma Hijos de Ramón, la italiana es y sigue siendo uno de los símbolos sexuales del mundo del cine y también ocupa un lugar importante en la historia de la moda.

Los sombreros de ala ancha, cintura marcada, escote pronunciado y faldas exuberantes son parte de su identidad. Además, también destacó por la sofisticación de los accesorios que elegía: aros de perlas, pañuelos y gafas de efecto cat eye.

La firma Dolce & Gabbana rindió tributo a la actriz en varias oportunidades, incluso creó un labial exclusivo para ella en 2015.

Araúz considera a la actriz un “monumento viviente y patrimonio de la humanidad”.

También indica que es una actriz atemporal, pues no solo es admirada por los jóvenes de los 60 y 70, sino también por los de los 90 y 2000 que gustan del buen cine.

La recuerda por sus películas Prêt-à-Porter (1994) y Nine (2009), y no puede decir otra cosa que no sea “que es una mujer hermosa y talentosa”.

Su vida, como una película

Sofía Constanza Brigida Villani Scicolene, la última gran diva sobreviviente del Hollywood de oro, nació en Roma el 20 de septiembre de 1934, en plena segunda Guerra Mundial.

Se crio en un ambiente de pobreza, su padre se desentendió de ella y de su hermana y su madre se ganaba la vida tocando el piano en una taberna.

Se interesó en los concursos de belleza a los 15 años, siendo coronada Princesa del Mar 1949, Sirena del Adriático 1950 y Señorita Elegancia en el Miss Italia 1950. Además, participó en el Miss Roma 1950 y se ubicó en el segundo lugar. En ese certamen su vida cambió, uno de los jurados era Carlo Ponti, productor de películas, que la invitó a trabajar con él.

No solo participó en sus películas, sino que 15 años después se casaron y tuvieron dos hijos, Carlo Jr. y Edoardo Ponti.


Comentarios