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Este jueves se conoció un audio en el que supuestamente el exministro Luis Fernando López escucha una propuesta para la llegada al país de “hasta 10.000 hombres” de EEUU camuflados con contratos de empresas que operan en Bolivia, para operaciones militares encubiertas.

La información fue divulgada por un medio en línea de orientación izquierdista, The Intercept, que publicó un artículo en el que señala haber accedido a audios y documentos que confirman que eran mercenarios en un plan para impedir que Luis Arce asumiera la Presidencia del país, aunque en el audio no se mencionan fechas ni eventos específicos.

Hay una comunicación de 15 minutos, este medio accedió a una parte de ella, en la que un interlocutor pregunta a alguien identificado como “ministro”, al que The Intercept señala como Fernando López: “Ministro, yo quería consultarle algo como boliviano, ¿cuán dispuestos están ustedes a hacer que esto funcione? ¿están dispuestos a hacer operaciones sicológicas, a manipular información igual que lo hace el MAS? La respuesta, en la supuesta voz de López es inmediata: “Ciento por ciento”.

Mientras repite el “ciento por ciento”, con el mismo tono por segunda vez, esa persona le dice en inglés a otra, “sigue adelante Red”.

Otra persona toma la palabra en inglés y le explica que necesitarán mover mucha gente y material, pero que lo pueden hacer sin ningún problema. Le pide tener contacto directo con los máximos comandos de la Policía, para generar la logística que permita mover al personal desde el Comando Sur, en Miami.

“Necesitaríamos que sus tres C-130 (Hércules) se vayan al Trompillo, porque necesitamos recoger tropas de una base en Miami, que está dedicada al Comando Sur, sigue adelante Red”, traduce el interlocutor.

Se escucha un “ajá”, que sería de López. En inglés, el interlocutor continúa y dice que las personas tendrán contratos de seguridad privada, y promete gestionar esos documentos de forma muy rápida. Complementa: “que no tendrán ninguna representación del Estado americano. Para el momento en el que los C-130 aterricen en Miami, los contratos estarán escritos y firmados”. López supuestamente recalca: “ajá, perfecto”.

La persona, en inglés, le dice que pondrá esos contratos a nombre de empresas que operan en Bolivia y lo mismo traduce el interlocutor, quien acota que “son compañías que disfrazarán al personal militar”. López supuestamente replica. “Excelente”.

Luego, el estadounidense dice que puede conseguir 10.000 hombres, el interlocutor que traduce acota: “No creemos que necesitemos esa cantidad”.

La voz atribuida a López comenta: “Es un gran dato”. La persona en inglés responde: se puede enviar también entrenadores que guíen a la Policía. “Siguiendo esta llamada que estoy sosteniendo con usted, les diré lo mismo a las autoridades policiales con las que usted me contacte, dice en inglés. El traductor acota que “al terminar esta llamada vamos a coordinar también con el Alto Mando Policial”. López presuntamente responde: “Eso es muy importante porque el Alto Mando Militar ya está en conversaciones y en apronte”.

Luego, supuestamente la exautoridad complementa: “Cuál es el tema, quiero ser muy específico. El mensaje de la lucha está en que quieren reemplazar las Fuerzas Armadas bolivianas y la Policía con milicias cubanas y venezolanas. Esa es la punta del hilo, es lo que va a permitir que Bolivia realmente se levante nuevamente y no permita el gobierno de Arce, esa es la realidad”, señala López, según la publicación.

El reportaje

El participante principal, según el reportaje del medio de comunicación estadounidense, parece ser Joe Pereira, un ex administrador civil del Ejército de EEUU. The Intercept dice que se jactó de tener vínculos con las fuerzas especiales de ese país y estuvo detenido en una cárcel boliviana en espera de juicio por cargos de fraude.

Es identificable por las referencias al uso de una empresa que ha dirigido, así como por el texto filtrado de los correos electrónicos que describen cómo organizar una misión con mercenarios en Bolivia.

La publicación de The Intercept menciona correos electrónicos e indica que son auténticos y que Pereira era el organizador principal. Un exempleado de Pereira que escuchó el audio dijo que no tenía dudas de que la voz en las grabaciones era su exjefe.

En una grabación separada, Pereira identifica a su traductor como “Cyber Rambo”, mientras que en una llamada telefónica posterior se le conoce directamente como Luis. “Cyber Rambo” es un apodo que se le da a Luis Suárez, un ex sargento del Ejército de Estados Unidos de origen boliviano y estadounidense conocido, según la publicación de The intercept, por crear un algoritmo que impulsó los tuits anti-Morales durante la crisis política de 2019.

Contactado para comentarios por The Intercept, Suárez negó haber estado en contacto con López y Pereira “o haber estado involucrado en el complot golpista”, como lo define el medio.

Dijo que después de que The Intercept lo contactara en junio, encontró un mensaje de Pereira que no había sido leído ni respondido. Suárez especuló que Pereira podría haber estado tratando de engañar a López haciéndole creer que estaba involucrado.

López, por su parte no respondió a las preguntas enviadas por el medio a través de su abogado, quien dijo que su cliente no quería hablar con la prensa y buscaba asilo en el extranjero.

Pereira no pudo ser contactado por teléfono y no respondió a las preguntas enviadas por correo electrónico por The Intercept.

En otro audio, López según el medio enfatiza: “Hemos estado trabajando en esto toda la semana”. “Les puedo garantizar que ahora mismo tenemos fuerzas armadas unidas, no al 100 por ciento, porque obviamente hay azules”, estipula, en aparente referencia al color oficial del MAS. Es probable que algunos oficiales militares respalden “al caballo ganador (Arce) porque ganó las elecciones”, admite, pero insiste en que son “muy pocos”.

Supuestamente insistió: “Les garantizo que el 95, 98 por ciento son súper patriotas y no quieren desaparecer”, concluye. “Llevo 11 meses trabajando para que las Fuerzas Armadas tengan dignidad, moral, sean probadas y piensen en la patria por encima de todo. Te garantizo que esto no fallará”.

El expresidente Evo Morales señaló tras renunciar y salir del país que se arrepentía de no haber formado milicias armadas en Chapare. Un día antes de la toma de posesión de Arce, el expresidente afirmó que el exjefe de las FFAA Carlos Orellana trató de persuadir a los oficiales superiores para que establecieran una “junta militar”, con el argumento de que Arce planeaba reemplazar las Fuerzas Armadas con milicias.

El militar en retiro y exjefe de operaciones del Ejército hasta 2010, Tomás Peña y Lillo, comentó: “Escuché rumores al respecto, pero nada concreto, nada sobre movimientos”, dijo.

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