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1 de marzo de 2024, 4:00 AM
1 de marzo de 2024, 4:00 AM

María René Álvarez. DIPUTADA NACIONAL

Los hechos en la sesión plenaria de la Cámara de Diputados no son aislados. La violencia, el cerco al Legislativo, el secuestro a los diputados, responden a una estrategia del régimen para imponer un modelo totalitario en medio de la crisis económica que ya ha comenzado en Bolivia.

La inestabilidad del gobierno de Luis Arce deriva de sus propios errores en el manejo de la economía y por ello necesita mantener el poder a toda costa, incluso sometiendo a los órganos del Estado.

Ya sucedió con el Órgano Judicial, con la aprobación y defensa que hace el MAS de Arce y Choquehuanca a los exmagistrados autoprorrogados, porque con ellos y mediante su operador en la justicia, el ministro Lima, el régimen puede someter a su oposición interna de evistas, pero también a la oposición nacional y departamental. Controlar la justicia se ha convertido en la forma de gobernar que tienen Arce y Choquehuanca.

Pero no es suficiente tener controlado al Judicial, ahora van por el Órgano Legislativo. Primero con el cercenamiento a la facultad fiscalizadora de los diputados y senadores que ya no pueden interpelar a los ministros. Luego la judicialización a los legisladores, con denuncias penales sin tomar en cuenta las salvaguardas constitucionales y fuero que tiene cada parlamentario electo por voto.

Y ahora se trata de imponer la dictadura sindical como forma de presión contra los diputados y senadores. Por ello, el gobierno mandó a sus grupos de choque al Legislativo y con complicidad de algunas instancias dentro de la Asamblea Legislativa se permitió que esas mal llamadas organizaciones sociales ingresen con objetos contundentes y luego instalen un cerco que terminó en el secuestro de los diputados y funcionarios presentes en la sesión 56 del jueves, durante el tratamiento de un proyecto de préstamo por 176 millones de dólares.

Esa forma de amenaza a los representantes nacionales va contra cualquier norma y debe ser denunciada ante la comunidad internacional. Pero pese a los insultos, la violencia y las amenazas, los parlamentarios del Gobierno no pudieron aprobar una simple ley, y ahora aplican el fraude informático y la vulneración al reglamento camaral para aparentar una victoria.

Se vienen más sesiones destinadas a endeudar al país. El Gobierno quiere aprobar más préstamos de la cooperación internacional la siguiente semana y por ello, también va a movilizar a sus grupos de choque, con más violencia todavía. Esa es una nueva amenaza que la denunciamos ahora y que emplazamos a las autoridades del nivel central a dar las garantías para la seguridad e integridad de todos los diputados y senadores que están llamados a cumplir su labor legislativa.

El Gobierno ha apostado a la violencia y a la toma de todos los órganos del Estado para mantenerse en el poder, asegurar su estabilidad y seguir endeudando al país para fingir una estabilidad económica por unos meses más.

No vamos a caer en la provocación. Nosotros tenemos una vocación democrática y de libertad. Cualquier acto de violencia a partir de la siguiente semana será responsabilidad del Gobierno y el MAS, en sus dos bandos, porque al final arcistas y evistas son y serán lo mismo.

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