Opinión

Transportistas perjudican a la gente

7 de febrero de 2020, 3:00 AM
7 de febrero de 2020, 3:00 AM

Percibimos recurrentes situaciones de caos en la urbe cruceña, las que en muchos casos llegan a límites verdaderamente inaceptables, dado el tremendo perjuicio ocasionado tanto a la ciudad en sí como a su gente. El ultimo e insólito caso tiene que ver con el “plantón” del Sindicato de Transporte Santa Cruz y de la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte (Fedectrans) que vienen protestando en su afán de procurar se modifique la Ley Municipal de Movilidad Urbana. Si bien el derecho de protesta es parte de la institucionalidad democrática, jamás debe ejercerse ese atributo en perjuicio de la comunidad. Y eso justamente es lo que están haciendo los abusivos transportistas al bloquear la entrada al servicio de recaudaciones (SER) de la Municipalidad, generando así un grave daño económico tanto a la propia Alcaldía como a los contribuyentes que acuden allí para hacer sus pagos y realizar diversos trámites vinculados con los impuestos a propiedades, automotores, locales comerciales, etc.

El libertinaje de los que generan tamaño desorden y enormes pérdidas no tiene límite y lo peor: no se ejerce sobre ellos ninguna medida disuasiva. Como en tantas otras oportunidades, o la Policía Boliviana no interviene o la HAM decide no llamarla para que imponga el orden. No sabemos cuál es la realidad en ese tema recurrente de no imponer el orden legal ante disturbios en locales públicos, pero sí sabemos con certeza que se está gestando un grave daño a la comuna y a la población, ya de suyo sufrida ante tanto problema diario. También sabemos que estos lamentables hechos no deberían producirse y que en cualquier otro lugar del globo terráqueo un poco más ordenado que el nuestro, los culpables recibirían durísimas penalidades y hasta irían a prisión por un largo rato. Pero aquí no pasa nada, está visto que cada cual hace lo que quiere; el desorden ha pasado a ser la norma, no la excepción.

Según estimaciones de la propia Alcaldía, las pérdidas son millonarias y peor en estos días, próximos a la finalización del descuento por el pago de impuestos. A eso se debe sumar que la circulación vehicular por la zona del conflicto es imposible. Ayer decidieron reunirse en asamblea y dejar la medida de presión, seguramente para abordar otra. Sin embargo, el daño está hecho.

La raíz del problema estriba en la concesión del sistema BRT a dos líneas de micros que se adjudicaron la licitación. Con respecto al nuevo sistema de transporte, confiamos en que realmente produzca efectos positivos y evite el cotidiano embotellamiento automotriz en horas pico dentro del primer anillo, pero es un hecho que habrá perjuicios para las líneas que ya no podrán acceder a ese sector. Lo importante sería que la HAM exprese de una buena vez en forma explícita qué líneas ingresarán al centro de la urbe y cuáles no lo harán, al mismo tiempo que brinda las explicaciones del caso por esa decisión, procurando además minimizar potenciales perjuicios para los que quedarán relegados, brindándoles tal vez rutas alternativas.

En fin, parafraseando a uno de nuestros colaboradores, he aquí que un grupo de dirigentes del transporte público (conviene recordar está en manos privadas) pretende imponer la fuerza en detrimento del bien común. Y mientras los intolerantes sigan ganando, la ciudad que se proclama “de todos” -nuestra querida Santa Cruz de la Sierra- será de nadie. Muy lamentable en verdad.

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