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Podría ser el relato de un libro cualquiera, pero este 2020 que se fue no tenía un guion preestablecido. Nadie, ni los más avezados e imaginativos escritores habían osado plasmar una trata semejante. Cuarentenas, crisis, aislamientos, miedos que se expanden tan rápido como el virus han obligado a un aprendizaje que casi nadie contemplaba. Ahora, miles de bolivianos han recuperado el placer de estar en casa, en la seguridad y comodidad del hogar, como mecanismo de protección.

Al igual que muchos bolivianos, el cambio de año ha renovado las esperanzas e ilusiones de las casas editoriales. Estar en casa, y disfrutar de un buen libro, forma parte de una cotidianidad que se debe alentar. Y si el libro es nacional, mucho mejor. Así se apoya al talento propio, que en literatura, ha crecido inmensamente en los últimos años.

La directora de editorial La Hoguera, María José Parejas augura un “2021 con fuerza que permita revertir la tendencia del pasado año”. Como casa editorial, apuntan a recuperar los proyectos que quedaron pendientes e impulsarlos nuevamente. “No tenemos claro cuántos libros o qué libros van a publicarse”, indica Parejas. Lo que sí tiene definido es su compromiso con la promoción de la lectura, especialmente con los más jóvenes, a través de sus libros destinados para el público infanto-juvenil.

El optimismo también se siente en editorial 3600. Su director editorial Willy Camacho celebra que, en el contexto de aislamiento que impuso la pandemia, “se hayan producido muchos textos”. Desde su cercanía con el medio reconoce que “algunos escritores han hallado en la escritura la forma de canalizar sus inquietudes”. Fruto de eso, cuentan con casi 40 manuscritos inéditos que están seleccionando para publicar.

“El pasado año ha sido muy duro para el rubro”, corrobora Camacho. Los editores centran sus ventas, “casi en un 85% en las ferias del libro que se organizan en las ciudades del eje troncal y en las presentaciones realizadas por los autores ante su público seguidor”, explica el responsable de 3600. La pandemia les arrebató ambos escenarios. Además, impuso el cierre de las librerías, lo que agudizó la crisis.

Al igual que en los cuentos infantiles, cuando más grande es el monstruo, más fuerte es la ayuda que reciben. La tecnología supuso un respiro al permitir y facilitar la venta de libros por delivery. Un respiro que, este 2021, esperan que sea sea más intenso

Títulos

Fernando Barrientos, de editorial El Cuervo, destaca tres libros que pronto estarán en circulación. Animalescos, de Goncalo Tavarez; El idioma de la lluvia, de Roland Schimmelpfennig; y Troyano de Alex Vella Gera.

La Hoguera alista la tercera versión de las columnas de opinión escritas por Alfonso Cortez, en esta ocasión con un título acorde a la pandemia, Desde mi barbecho III, versión virulenta. También continua con un nuevo título, Uma y el tesoro perdido, de la exitosa saga narrada por la escritora tarijeña Mariana Ruíz.

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