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1 de mayo de 2023, 4:05 AM
1 de mayo de 2023, 4:05 AM

Por César Dockweiler, economista 

En la época de la Revolución Industrial, cuando las fábricas se multiplicaban en base a los adelantos tecnológicos y la fuerza laboral de 14 y 18 horas diarias, surgió en Chicago un movimiento “anarquista” de trabajadores que propusieron la “loca idea” de trabajar sólo 8 horas por día, demanda que derivó en una huelga general de varios días, enfrentamientos con la policía y los empresarios, varios encarcelados, muertos y heridos, pero al final se logró el objetivo y sirvió como un precedente internacional.

En honor a los obreros de Chicago que fueron sangrientamente reprimidos en la fábrica McCormick de Chicago, el 1ro de mayo de 1886, se instauró el Día Internacional del Trabajador, el cual también en Bolivia es una jornada no laborable en el que el gobierno oficializa algunos “obsequios” para los trabajadores como por ejemplo el incremento salarial con retroactividad a enero.

En aquellos tiempos, en Chicago los empresarios, la Policía, la Justicia y el Gobierno (los poderosos) andaban de la mano frente a los trabajadores y los periodistas que arriesgaban el pellejo por publicar la verdad.

La conquista de Chicago se logró con sangre, valentía y unidad de los trabajadores que reclamaban lo justo, mejores condiciones en el trabajo cuyo fruto repercutía en el incremento de la riqueza de los empresarios, pero a cambio daban migajas abusando del poder de su billetera y sus influencias políticas, claro, también con complicidad de los corruptos juristas.

Este año, el gobierno acordó con la Central Obrera Boliviana un incremento salarial del 3% para el salario básico y del 5% para el salario mínimo nacional. Esta “conquista” por su reducido monto no es satisfactorio para los trabajadores que reciben un sueldo, pero tampoco lo es para los micro, medianos y grandes empresarios que no saben cómo generarán más recursos para cumplir con esta obligación; de seguro también es un problema para el Ministerio de Economía que debe disminuir más los raquíticos recursos del erario para inversión y así evitar inflar más el déficit fiscal nacional para atender el incremento a los funcionarios públicos; por otro lado están los “informales” que son la mayoría en el espectro laboral (más del 80%), a quienes no les importa mucho el porcentaje de incremento porque no pagan impuestos y beneficios sociales para sus trabajadores que resignan sus derechos a cambio de mantener sus paupérrimos ingresos excediendo las 8 horas laborables.

Bolivia transcurrirá un 1ro de mayo con un pequeño incremento salarial para una minoría de la población, con el penar de 4.500 empleados de Fassil que perdieron su trabajo por la reciente intervención de su banco, con protestas de algunos sectores sociales movilizados rechazando leyes que quiere aprobar el gobierno, con la tristeza de importadores y ahorristas que no encuentran dólares en ninguna parte, con la indiferencia de miles de informales para quienes ese día es como cualquier otro y con una amistosa marcha de la COB dirigida por sindicalistas afines al gobierno.

En este día del trabajador, debemos comprometernos a seguir luchando por un futuro en el que cada persona trabajadora tenga las mismas oportunidades y derechos. Debemos trabajar juntos para crear trabajos dignos y bien remunerados, para fomentar la igualdad de género en el lugar de trabajo y para asegurar que todas las personas tengan acceso a la protección social y a la seguridad en el empleo. Hagamos, en este día el compromiso de trabajar juntos para construir una Bolivia en el que cada persona trabajadora tenga la libertad de perseguir sus sueños y alcanzar su máximo potencial.

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