12 de enero de 2022, 4:00 AM
12 de enero de 2022, 4:00 AM

La noticia llegó de Colombia: un exmayor de Policía llamado Omar Rojas Echeverría, que fue detenido en ese país en marzo de 2021 porque es considerado uno de los más importantes traficantes de droga de la región, será extraditado a Estados Unidos para responder por el envío de 100 toneladas de cocaína y armas a ese país.

En Bolivia poco o nada se sabía de este hombre al que denominan el ‘Pablo Escobar Boliviano’, lo que puede interpretarse de diferentes maneras, una de ellas es que el narcotráfico está muy activo en el país, pero se desconoce completamente a sus protagonistas y simplemente se deja, casi con indiferencia o quién sabe si complicidad, que nuevos peces gordos de la droga trafiquen libre e impunemente en el territorio nacional, al punto que tienen que ser otros países los que los capturen, en este caso la DEA norteamericana en una operación conjunta con la Policía colombiana.

Rojas Echeverría trabajó el año 2014 como oficial nada menos que en la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn) de Santa Cruz, institución en la que su hermano, el coronel Jorge Alexander Rojas Echeverría, era director departamental.

Después fue dado de baja por deserción y su detención se produjo en el contexto de un operativo coordinado entre Colombia, Perú y la DEA, que permitió detener a Rojas y otros cuatro acusados, al mismo tiempo que en Lima se capturaba a cuatro bolivianos acusados de narcotráfico, entre ellos Jorge Roca Suárez, alias ‘Techo ‘e Paja’.

Cuando se produjo esa detención y hasta hace apenas un mes, el hermano del extraditable era inspector nacional de la Policía, cargo que representa nada menos que el tercer puesto más importante de la Policía Nacional. Recién pasó al servicio pasivo para jubilarse.

Solo tras la detención de Omar Rojas en Colombia, la Fiscalía de Sustancias Controladas de Santa Cruz y la Felcn abrieron una investigación en su contra por legitimación de ganancias ilícitas: su perfil económico no tenía relación con los bienes que acumulaba en la ciudad y en áreas rurales.

Según publicaciones periodísticas de Colombia, Rojas era uno de los más grandes traficantes de cocaína de la región y líder de una red con alcance en Perú, Brasil, Venezuela, México y Estados Unidos.

La revista colombiana Semana, dice que Rojas tenía contactos en la Felcn y en altas esferas del Gobierno boliviano y junto al exdirector de la Felcn utilizaron sus cargos oficiales y conexiones para obtener acceso a aeropuertos bolivianos con el fin de facilitar los cargamentos de cocaína en grandes cantidades.

La DEA reveló que Rojas era el responsable de coordinar el movimiento de aeronaves de alta gama cargadas con cocaína, que salían de pistas clandestinas del departamento de Beni con destino a Centroamérica y de allí a Estados Unidos.

La publicación Semana asegura, citando a la DEA, que Rojas sobornaba a funcionarios de las autoridades de los controles aéreos de Bolivia y Perú para que se hicieran los de la vista gorda y permitieran que los aviones fueran cargados con la cocaína y despegaran de las pistas sin ningún inconveniente.

Ese es Omar Rojas Echeverría, el Pablo Escobar Boliviano que pronto será extraditado a Estados Unidos. Las autoridades nacionales aún no han dicho nada respecto a las versiones de su parentesco con el que fuera máxima autoridad antidroga en Cochabamba primero y después en Santa Cruz, ni su participación en la Policía. Si Rojas actuó con protección es algo que se tendrá que investigar, porque es muy poco probable que alguien relativamente desconocido pudiera traficar 100 toneladas de cocaína sin ser descubierto.