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27 de julio de 2022, 4:00 AM
27 de julio de 2022, 4:00 AM

“Si fuéramos tan comprometidos con el MAS, ni por putas la loca sería alcaldesa de El Alt”’. La expresión textual es del viceministro de Coordinación y Gestión, Gustavo Torrico, en la inauguración de una escuela de formación política de su partido en la misma ciudad alteña.

Si esa es la forma de hablar de una alta autoridad del Gobierno y si este no hace nada contra alguien que le falta el respeto a la mujer, Eva Copa, en este caso además alcaldesa elegida con una mayoría de 68,7 por ciento de los votos, entonces es que estamos en el Estado del todo vale, nada cuenta, donde no hay ley que se respete ni límites en la ambición política por coparlo todo.

De Torrico se puede esperar las peores barbaridades. El hombre está acostumbrado a las groserías, al insulto, a la descalificación de las personas con expresiones más que ofensivas, y hasta a las pateaduras de personas cuando se encuentran en el suelo, como ocurrió en agosto de 2021, cuando lideró un grupo de choque que agredió a activistas del Conade en el atrio de la Universidad Mayor de San Andrés y él mismo golpeó con los pies a personas que ya se encontraban en el suelo. Así lo registran las imágenes que cualquier ciudadano puede encontrar en Youtube. En esa ocasión, en su defensa dijo ‘Si a mí me golpeas, yo te golpeo’.

Hace pocos días, llamó ‘niño que se cree emperador’ al gobernador de Santa Cruz y dijo que el Comité Cívico cruceño ‘se cree la SS de los hitlerianos de Alemania’.

Tampoco se olvidan de él aquellas desafortunadas expresiones que más parecían una amenaza, cuando en octubre de 2019, en medio de la crisis tras el fraude electoral que favoreció a Evo Morales, dijo que el MAS se defendería contra quien sea y por eso preguntó si las madres de los jóvenes que van a las protestas cívicas quieren sacrificar a sus hijos hasta la muerte.

‘No sé cuántas madres están dispuestas a sacrificar a sus hijos, llevarse ese dolor tan criminal que es el sentir la muerte de tu hijo, que incluso no es lo mismo que la muerte de tus padres’, dijo en aquella ocasión cuando era asambleísta departamental de La Paz por el MAS, en directa alusión a los miles de jóvenes que por esos días salían a las calles a protestar contra el Gobierno de Morales por el fraude del 20 de octubre.

Curiosamente el cargo de Torrico en el Gobierno es de viceministro nada menos que de ‘Coordinación, es decir, es el hombre que debiera tender puentes para el entendimiento y el diálogo; pero con las expresiones tan groseras que cada cierto tiempo vierte no contribuye para nada a una gestión correcta y eficiente.

Habría que preguntarse, dada la fuerza que demuestra en el actual Gobierno, dónde reside el apoyo de Torrico en un partido con varias fracciones internas. ¿Será hombre de Evo Morales? ¿De Luis Arce? ¿De David Choquehuanca? Como fuera, poco ayuda con sus actuaciones beligerantes y ofensivas.

Naturalmente, tampoco se espera que el Gobierno haga nada con él. Esa es parte de la lógica de protección que se aplica desde La Paz con los aliados, igual que ocurre con los cocaleros que se pueden dar el lujo de golpear a policías en Chapare, y nadie hará nada al respecto; igual que el grupo irregular armado de Las Londras que puede actuar y secuestrar una y otra vez, pero como son aliados del MAS, tampoco les pasará nada.

Ah, pero si se tratara de un político que no sea del MAS, la Fiscalía, la Policía, el Ministerio de Gobierno y la Procuradoría ya habrían salido a la caza para acusarlo de discriminación, racismo, violencia contra la mujer, y algún juez servil le hubiera dado al menos seis meses de detención preventiva.

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