Escucha esta nota aquí

Bolivia y Chile reeditan un duelo que arrancó en 1926 en el viejo Campeonato Sudamericano, hoy llamada Copa América, que se disputó en Santiago. Este viernes lo harán en Rancagua, a casi noventa kilómetros de la capital, en el estadio El Teniente, a partir de las 21:00.

De aquel partido a la fecha, se midieron en 44 ocasiones, 14 por Copa América, otras 14 veces por eliminatorias de la Copa del Mundo, y 16 en amistosos. Bolivia ganó en 7 oportunidades, 2 en el certamen sudamericano, 3 en clasificatorias y 2 amistosos.

A estos encuentros siempre los rodeó ese ambiente especial de la rivalidad clásica, en este caso nacida hace más de un siglo por un hecho extra futbolístico, la famosa e histórica Guerra del Pacífico de 1879.

El primer cotejo oficial lo ganó Chile aquel 1926, por 7 a 1. Bolivia se tomó revancha recién en 1949, en el Sudamericano jugado en Sao Paulo, por 3 a 2, en memorable actuación, con goles del famoso Maestro Ugarte, Benigno Gutiérrez y Benedicto Godoy.

Acto seguido, en 1950, previo al Mundial de Brasil, la selección boliviana ganó el primer amistoso entre ambos países, por 2-0, en el Hernando Siles de La Paz, con goles de Leonardo Ferrel y Mario Mena.

Siete años más tarde, logró Bolivia su triunfo más holgado, por 3-0, clasificatorio al Mundial de Suecia 1958. Se impuso en el Hernando Siles con anotaciones de Ausberto García y Máximo “Tutula” Alcócer (2).

En 1973 disputaron la Copa Provoste, que nunca más se jugó. Fue solo un partido celebrado en Santiago con victoria chilena por 3 a 0.

En 1975, después de 17 años, la selección nacional volvió a ganar, esta vez por la Copa América, en partido jugado en el Jesús Bermúdez de Oruro, con una gran actuación de Ovidio Messa, el crack del momento, autor de dos goles, uno de penal. Fue 2 a 1.

Pasarían siete partidos y diecinueve años para que Bolivia vuelva a vencer a Chile. La primera y única victoria de visitante. Fue el 21 de septiembre de 1994, en el estadio Nacional de Santiago por 2 a 1, con goles de William Ramallo y Mario Pinedo. Aquel equipo que volvía del Mundial 1994, dirigido por Xabier Azkargorta.

Casualmente, este viernes, Rodrigo Ramallo, hijo de William, podría formar parte del onceno inicial que presente Bolivia.

Después llegaron las dos últimas victorias. El año 2000, por eliminatorias, en La Paz, con gol de Róger “Sucha” Suárez. Y en 2017, también en el Hernando Siles, por las clasificatorias de Rusia 2018, con tanto de penal de Juan Carlos Arce.

El “Conejo” Arce también jugaría esta noche de entrenada en el equipo que dirige César Farías.

Bolivia, a diferencia de otras épocas, hoy se presenta como el dolor de cabeza de la anterior eliminatoria, aquella que le empató en Santiago y le ganó en La Paz, estropeándole el camino a Rusia.

Chile le impugnó el encuentro empatado por la actuación indebida del naturalizado Nelson Cabrera, y recuperó dos puntos que al final no le alcanzarían para llegar a la Copa del Mundo Rusia 2018.

Este viernes, ese viejo duelo que conserva una añeja rivalidad se reedita en Rancagua.

Ambos llegan a este encuentro en busca de un nuevo equipo, que les permita aspirar a más en las clasificatorias del Mundial de Catar 2022, que están en plena disputa, y en la Copa América que tendrá lugar a mediados de año en Colombia y Argentina.

Comentarios