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En Oruro se consumó el cuarto feminicidio de este año y dejó a una población consternada por la forma violenta y el terrible drama familiar.

Esta vez la víctima fue una joven madre, cuya expareja la golpeó y apuñaló para finalmente rematarla con un fuerte golpe de un objeto contundente en la cabeza.

El hecho se registró este último domingo en un domicilio de la urbanización “El Carmen”, cuando un hombre de 30 años, en medio de la oscuridad y apoyado en dos grandes piedras saltó un muro, para entrar a la habitación donde descansaban sus hijos acompañados de su expareja.

Según el informe del fiscal asignado al caso, Alexander Casanova, el hombre que estaba ebrio inició una acalorada discusión cegado por los celos y empezó a atacarla propinándole una feroz golpiza.

Luego tomó un cuchillo y le causó heridas, pero al final la remató golpeándole la cabeza con un objeto contundente.

El fiscal afirmó que en coodinaciín con la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), se iniciaron las pesquisas en procura de la captura del autor.

Sin embargo de acuerdo con las investigaciones, el sujeto que se encontraba en estado de ebriedad, acudió hasta la Estación Policial Integral de la zona de Vinto, para confesar el delito, pidiendo auxilio para su expareja.

Como el principal imputado se declaró culpable, quedó la vía expedita para que el autor se someta a un procedimiento abreviado y tras la audiencia de medidas cautelares, el juez Arnold Campos lo sentenció a 30 años de cárcel sin derecho a indulto que tendrá que cumplir en Chonchocoro.

Lo lamentable del suceso es que quedan en la orfandad cuatro niños, hijos de la fallecida.

Los niños pasaron a depender de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, que realizó las gestiones para que se queden a vivir en un hogar al cuidado de profesionales. 



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