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El barco de Sport Boys, que cuenta con 30 marineros (los jugadores), está a punto de hundirse porque su capitán (presidente del club) optó por abandonarlo en la tempestad. Sin embargo, en medio de esta crisis hay gente que lucha por mantenerse en pie y tiene la esperanza de que aparezca un salvador que pueda llevarlos a tierra.

El Toro warneño sufre las consecuencia de un fallo del Tribunal de Resolución y Disputa, lo que originó que en la tabla del torneo Clausura le resten tres puntos y ahora quede en la Acumulada (suma total de puntos del Apertura y Clausura) a una unidad del último, que es Aurora, y se erija en serio candidato a perder la categoría.

A todo esto se suma el hecho que el club le adeude al plantel casi cinco meses de sueldos y, lo que es más grave, su presidente, el exministro Carlos Romero, aún no aparece para aliviar este conflicto, que pone en la cornisa a la institución y por el cual padece un grupo de futbolistas, que en su mayoría ya no cuentan ni siquiera para llevar la alimentación básica a sus familias. La situación se hace insostenible.

El líder del equipo

Entre estos jugadores está el mediocampista argentino Luciano Ursino, el líder del plantel, que también la pasa mal, ya que más allá de su situación particular, todos los días recibe llamadas de sus compañeros, que entre lamentos les cuentan sus respectivas realidades.

“Lo que pienso es cómo vamos a cobrar si el presidente no aparece. Por el momento solo hablamos con Javier Suárez, que es funcionario del club y el que está haciendo gestiones para encontrar ayuda. No sabemos qué va a pasar”, dijo Ursino, que en enero de 2018 llegó al club tras una carrera deportiva en la que militó en clubes de su país, Honduras, Paraguay y Venezuela.

Con 31 años de edad, este destacado volante de marca que tiene el Toro sostiene que esta es la peor crisis que ha vivido en un club desde juega profesionalmente.

“Me siento impotente porque ya no puedo ayudar a mis compañeros. Lo hice hasta donde pude económicamente, pero también tengo familia y responsabilidades que cumplir. Menos mal que ahorré para pagar el alquiler del departamento donde vivo, sino estuviera muy mal. Mis compañeros me escriben y me llaman todos los días para saber si hay novedades. Es triste porque por lo menos 20 de los 30 jugadores que somos del plantel ya no tienen ni siquiera para darles de comer a sus familias. 

Los más jóvenes y que viven con sus padres quizás lo soportan, pero imagínense como la estarán pasando los utileros, que ganan muy poco”, acotó.

Entre tanto, el plantel sigue sin entrenar, ya que hace una semana renunció Víctor Hugo ‘Tucho’ Antelo como entrenador debido justamente a la falta de atención a sus dirigidos, que decidieron no presentarse incluso a los partidos, si se reinicia el torneo, por el impago de sus salarios.