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Vayan alistando maletas y buscando embajadas

Marcelo Rivero 22/9/2020 05:00

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A través del periodismo y conversando con familiares y amistades, he tomado conocimiento de que los partidos políticos y los candidatos presidenciales que se oponen al retorno de la dictadura masista, ni siquiera han dado alguna señal en sentido de aliarse entre ellos con el fin de impedir que el MAS gane las elecciones y cumpla un doble objetivo: darse el lujo de que el ególatra diga gané por quinta vez y obtener los suficientes votos para seguir dominando el Poder Legislativo, desde donde continuará haciéndole la vida imposible a quienes lleguen al Palacio Quemado, como acontece en la actualidad.

Esto si directamente no vence en la primera vuelta con el 40% de los votos y los otros se quedan con sus 20 y pico por ciento, en cuyo caso el líder cocalero volverá al trono fresco y campante.

Hay que recordar que esos ofuscados partidos y candidatos tuvieron participación determinante en el masivo movimiento que provocó la caída y fuga del dictador el año pasado, tras comprobarse su fraude desvergonzado con el que se proponía quedar en el poder, y seguro que esta vez a perpetuidad como lo insinuaron repetidamente él y sus corifeos.

Por eso llama la atención que esos partidos y candidatos no acuerden una gran concertación, a fin de que el verdadero rival de todos ellos no vuelva a cantar victoria, eso sin tomar en cuenta otro asunto de capital importancia: eliminar ese incordio que es nocivo y permanente en el Legislativo, donde para colmo de males aprueban leyes individuos que apenas saben leer y escribir (Quede claro que nada hay contra ellos, empero, primero hay que instruirlos).

Es más, con una gran concertación le evitarían al Estado la erogación de una importante suma de dinero – que tanto se necesita para cosas vitales –, que sin duda costará una segunda vuelta electoral. Y para darle una paliza al prorrogista de 60 y pico por ciento contra 30 y pico por ciento, casi el doble.

En este punto hay que reclamarle a los discordes de hoy ese amor a la patria que tanto pregonan, que tengan gestos de grandeza y renunciamiento como acaba de hacerlo la presidenta Jeanine Áñez.

También podrán pasar a la historia con actitudes desinteresadas y patrióticas; en fin, más adelante podrán ser gobernantes o servir al país desde diversas situaciones, incluso labrarse liderazgos que los catapulten a la cima.

Por el contrario, si optan por seguir pelándose los dientes y sacándose chispas de tanta fricción, den por seguro que el déspota aprovechará el calambre para retornar a paso de parada y esta vez el sometimiento de la justicia, de las FFAA, de la Policía y de otros organismos será peor que el que padecimos durante los 14 años del desgobierno masista, con lo que este desventurado país tocará fondo.

Pero al tiempo que se dan dentelladas y le sirven en bandeja de oro el triunfo al autócrata, no se olviden de alistar sus maletas y buscar embajadas para refugiarse si acaso no quieren ir presos y aporreados con toda clase de acusaciones. Peor aún, pagar con la vida, como les aconteció a los Bakovic, a los Chávez, a los Pinto y a tantos otros que sería largo de mencionar.