Opinión

Yapacaní reemplazó a Shinahota como centro de droga

El Deber logo
23 de noviembre de 2019, 3:00 AM
23 de noviembre de 2019, 3:00 AM

Alberto Rivera/Jaime Medrano

Usando Google, encontramos que el municipio de Yapacaní en Santa Cruz, Bolivia, tiene como principal actividad la agricultura, la ganadería, la pesca y la explotación forestal. Este municipio tiene jurisdicción sobre el sector norte del Parque Nacional Amboró, que abarca una gran parte de su territorio conformado por la reserva forestal de Choré. El municipio de Buena Vista tiene parte del parque, rico en flora y fauna silvestre, considerándose a esta región como un potencial natural. Parte del parque ya está ocupado por campesinos productores de cocaína.

El municipio de Yapacaní colinda al sur con la provincia Caballero cuyo principal municipio es Comarapa, el 2012 contaba con 26.270 habitantes, unos 6.567 hogares, Uno de sus centros poblados es la localidad de San Germán colindante con el río Ichilo y a la vez con el municipio de Entre Ríos, provincia Carrasco (Cochabamba). Esta localidad es la nueva capital de la cocaína, según el Ministerio de Gobierno, aproximadamente a unos 124 km de la ciudad de Santa Cruz. Producen coca en una pequeña extensión (1.4% del total de cultivos el 2018), pero fabrican cocaína de pureza, reemplazando al anterior centro que fue Shinahota.

La distancia desde Shinahota hasta Yapacaní es de 159 km, unas 2 horas y media en vehículo por carretera. Yapacaní es una ciudad intermedia dotada de servicios básicos que tiene condiciones para alojar a población extranjera que se mimetiza y también para el funcionamiento de industrias o talleres de producción de la cocaína y pistas clandestinas en el monte bajo que circunda.

El Departamento de Estado de EEUU presentó en abril de 2019 al Congreso de su país el Informe de la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos. Según este documento, en 2018, Bolivia fue el tercer mayor productor de “coca y cocaína en el mundo” con 24.300 TM el 2017 (Böhrt I. Carlos 2019, Página Siete 19 noviembre).

Desde 2010 se conoció que existía un cártel de cocaína en San Germán ubicado en el municipio de Yapacaní, cuando la prensa reportó el 11 de julio de ese año el apresamiento de 4 extranjeros y 3 nacionales: Roly Rolando Delgado Gonzales, Víctor Becerra Paiva y Diego Cardona Ramírez quienes emboscaron a una patrulla y asesinaron a un oficial de Umopar, las investigaciones policiales determinaron que este grupo tenía contactos de exportación a Perú, Brasil, Paraguay y Chile. El 2012 destruyeron 107 fábricas de cocaína en San Germán, Nuevo Horizonte y Yapacaní y encontraron armamento israelí y rumano, metralletas modernas muy livianas y de fácil dispositivo de recarga, en realidad son armas que solo las disponen los ejércitos (La Razón, Ernesto Calizaya, La Paz, 11 de octubre de 2012).

El 2014, 32 fábricas de cocaína fueron halladas y destruidas en el municipio de Yapacaní, 25 patrullas de la fuerza antidroga irrumpieron en inmuebles, quintas y chacos de San Germán y Nuevo Horizonte y en los denominados sindicatos El Choré, Mueller Cóndor, San Rafael, Ayacucho, Kilómetro 40 y otros predios supuestamente destinados a la agricultura (El Boliviano, abril 02, 2014).

Desde hace varios años se conoce la resistencia a los controles policiales por parte de la población, así, el 2017, los controles policiales interceptaron un vehículo que transportaba precursores, pero el chofer hizo detonar petardos y los pobladores acudieron en su auxilio “en una clara resistencia a la lucha contra el narcotráfico”. Los precursores que se transportaban en ese vehículo estaban destinados a la cristalización de cocaína de alta pureza. Un cabo de la policía fue muerto.

La diferencia entre Shinahota y Yapacaní reside en que en Chapare desde hace décadas no producía cocaína, sino coca y las fábricas de cocaína ilegal se trasladaron al Valle Alto de Cochabamba y a localidades del Parque Nacional Tunari, en tanto en Yapacaní, la colaboración de vecinos permite esconder tanto a las fábricas, como la presencia de extranjeros y todos los vuelos de avionetas.

Tenemos un interés particular en encontrar información económica confiable sobre Yapacaní para comparar los cambios en un quinquenio o la última década en las poblaciones de este municipio, pero estos datos no están disponibles.

En los últimos días luego de la fuga de Morales, los manifestantes en Yapacaní mantienen un bloqueo de caminos en inmediaciones del puente, en el ingreso al área urbana. Se oponen a la renuncia del ex presidente y están en contra del gobierno de transición de Jeannine Áñez. (Diego Jaramillo Velarde, El Deber, 17/11/2019). Confiamos que este artículo ayude a comprender por qué en estos momentos de crisis violenta nacional, aparece Yapacaní como un enclave de los movimientos sociales dirigido desde el exterior y fuente de financiamiento de los subversivos como prueba la prensa nacional.

Tags