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La estatal petrolera YPFB estima ingresos anuales de entre $us 120 y 140 millones una vez vez la Planta de Amoniaco y Urea (PAU) reactive la producción de fertilizante. El complejo petroquímico asentado en Bulo Bulo, en el trópico de Cochabamba, paralizó sus operaciones en noviembre de 2019, por decisión de las exautoridades del sector hidrocarburos del gobierno transitorio de Jeanine Áñez.

Cabe recordar que, en marzo, en una visita a la PAU, el presidente de YPFB, Wilson Zelaya, reveló que la paralización de la planta dejó un daño económico al Estado, cuantificado en $us 291,19 millones, relacionado con el lucro cesante, los costos de la paralización, la reparación por daño a equipos y la falta de un adecuado mantenimiento.

Según el vicepresidente de operaciones de la estatal YPFB, Luciano Montellano, empresas de Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Uruguay han expresado interés de compra de hasta 1,4 millones de toneladas de urea, una vez que la PAU reanude la operación.

Insinuó que la capacidad anual de producción al 100% de la planta es de 650.000 toneladas y de esa cantidad, la demanda del mercado interno ronda de 20.000 a 25.000 toneladas. “El restante del volumen queda para la exportación y representa casi la mitad de intención de compra que tenemos hasta el momento”, indicó Montellano.

Detalló que se planea el arranque y reactivación de la PAU bajo una metodología de gestión de proyecto y un plan de mantenimiento, tanto correctivo como preventivo, que está en ejecución. “Hemos tenido, días atrás, un avance alentador y positivo sobre los principales equipos. La producción y comercialización de urea beneficiará a la reactivación económica y generación de empleos. Además, se constituye en otra fuente de ingresos para el país”, puntualizó Montellano.

En el mercado interno, a decir de la gerente de Productos Derivados e Industrializados de YPFB, Gabriela Delgadillo, productores locales manifestaron la intención de comprar más de 20.000 toneladas de urea. Esperan concretar la comercialización en los próximos meses.

Insumo vital en sembradíos

Para el gerente general de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Rolando Morales, la reactivación de la PAU es una necesidad primordial para el sector productivo de esa región, particularmente para los productores y exportadores de banana que utilizan grandes cantidades de urea y que, al no estar produciendo la planta, deben recurrir a fertilizantes foráneos similares pagando un costo alto.

Para el gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, es de vital importancia que la planta de urea opere para garantizar el fertilizante al sector agropecuario a precio correcto, que debe estar relacionado con el valor de exportación más el impuesto IVA respectivo.

Refirió que los productores del sector están a la expectativa de la reanudación de operación para fertilizar sus cultivos.

Según Hernández, la demanda actual sectorial es de 20.000 toneladas/año, con un potencial de llegar hasta las 100.000 toneladas/año.

Ventas en el exterior

Con datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), las exportaciones de urea de Bolivia acumularon los $us 142 millones, entre 2018 y 2019, según datos del INE, siendo Argentina y Brasil los principales compradores. Sin embargo, por el cese de operaciones del complejo petroquímico las ventas externas cerraron 2020 con $us 4,8 millones, un 6% de lo exportado en 2019, cuando las exportaciones del fertilizante sobrepasaron los $us 75 millones en dicho periodo.



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