Una celebración, un recordatorio, un ideal, eventos como la Hora del Planeta, que se llevará a cabo en Bolivia este sábado 16 de marzo, son momentos en los cuales la ciudadanía se reúne para tomar partido por la naturaleza, por la tierra y el medioambiente

16 de marzo de 2024, 9:00 AM
16 de marzo de 2024, 9:00 AM

Una celebración, un recordatorio, un ideal, eventos como la Hora del Planeta, que se llevará a cabo en Bolivia este sábado 16 de marzo, son momentos en los cuales la ciudadanía se reúne para tomar partido por la naturaleza, por la tierra y el medio ambiente. Más allá de su impacto real, el verdadero potencial de estas actividades es crear conciencia sobre un problema y poner en marcha acciones en pos del objetivo de cuidar el planeta.

“La Hora del Planeta es una celebración de la ciudadanía global, que se activa para salvar el mundo. Sabemos que como humanos hemos impactado mucho en el medio ambiente y tenemos una gran responsabilidad en los desequilibrios del planeta, pero esta hora, estos 60 minutos, nos animan a seguir trabajando por un mundo en el que el ser humano y el planeta estén en una mejor armonía De eso se trata este evento, es una celebración, una movilización por el planeta”, expresa Samuel Sangüeza, representante para Bolivia del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Este año, la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, participará en esta iniciativa internacional que busca sensibilizar sobre la importancia de la sustentabilidad y la preservación del medio ambiente. El evento está programado para el sábado 16 de marzo, a partir de las 16:30, con el acto central de apagado de luces previsto para las 20:30, con una duración de 60 minutos, como antesala al apagado de luces a nivel mundial el próximo sábado 30 del mes en curso.

El representante del WWF indicó que, si bien esta actividad tiene un impacto tangible, con la reducción de contaminación lumínica y ahorro de energía, el efecto más importante es la formación de una conciencia ciudadana respecto de los temas ambientales y de cuidado de la naturaleza.

“El impacto uno lo puede ver cuando se apagan las luces y se reduce la contaminación lumínica y se puede ver el cielo como antes se lo veía. A veces los resultados se ven en el tema del ahorro de energía también, pero yo creo que el impacto más importante es la conciencia ciudadana, que se está activando y ahora tenemos muchos más grupos de jóvenes, de mujeres que se están activando por el tema del planeta. Esa actitud nos va a llevar a las transformaciones que necesitamos para equilibrar la relación que tenemos con la naturaleza”, explica.

La formación de esta conciencia ciudadana es sumamente importante, advierte Sangüeza, ya que en los últimos años hemos visto un mayor deterioro de la biósfera y los sistemas climáticos del planeta.

Estos efectos, por ejemplo, se pueden ver en la reducción de agua en ciertas temporadas y las lluvias intensas en otras, efectos que se evidencian en la actualidad en la región.

“Hay cambios en la cantidad del agua y eso es completamente tangible. En La Paz hemos visto que los glaciares se han reducido, hace muchos años teníamos el glaciar de Chacaltaya, que ahora ha desaparecido. Ésta es una muestra de cómo el cambio climático afecta la cantidad de agua disponible. Otro impacto que estamos viendo es el incremento de las temperaturas, si tenemos menos agua y tenemos más calor hay más evaporación. Todo el año pasado hemos tenido datos alarmantes sobre la reducción del caudal del lago Titicaca, donde el agua estaba en sus mínimos históricos o muy cerca de ellos”, acota.

Por otra parte, el representante del WWF indica que otro tema preocupante es la deforestación, la que a su vez repercute en la captura de agua y su suministro a las cuencas fluviales, un problema crítico en el país, ya que es uno de los que más deforesta en el mundo.

“Otra cosa que estamos observando son las tasas de deforestación. En Bolivia hay datos que nos muestran entre 250.000 a 400.000 hectáreas que se deforestan al año. El país está entre los tres países que más deforestan a nivel global y eso tiene un efecto en cadena. A más deforestación, menos bosques, con menos bosques, menos agua, más extremos climáticos que los percibimos en nuestra cotidianeidad y eso llega a las ciudades, lo que tuvimos estas semanas, las lluvias torrenciales son una alteración de los patrones climáticos que están conectados a temas de deforestación”, agrega.

Sangüeza apunta que la problemática ambiental es muy difícil, por lo que es importante apelar a la acción ciudadana para frenar o mitigar sus efectos y para eso es importante la concientización sobre estos temas.

“Realmente hay una problemática ambiental muy difícil, muy compleja que nos debe llamar la atención para una acción ciudadana comprometida todos los días para cuidar el planeta lo mejor que podamos que es lo más importante”, concluye.

Unifranz

En 2023, ciudadanos de 190 países y territorios, apagaron sus luces por 410.000 horas

La Hora del Planeta

Desde 2007, la Hora del Planeta es reconocida por el icónico apagado de luces que promueve para “darle un respiro al planeta», al dedicar 60 minutos a realizar cualquier acción positiva por el medioambiente.

En 2023, ciudadanos de 190 países y territorios, apagaron sus luces por 410.000 horas. En Bolivia, se llevaron a cabo 60 eventos en 24 ciudades, con 120 instituciones de la sociedad civil, sector público, academia y sector privado que reunieron a 7.000 personas.

Este año, el evento girará en torno al reciclaje de residuos, a fin de generar conciencia sobre la importancia de adoptar prácticas sostenibles en la vida cotidiana.

El vicerrector de Unifranz La Paz, Pedro Sáenz, indica que es imperativo involucrar a las futuras generaciones en la preservación del medioambiente y fomentar la conciencia sobre la responsabilidad individual y colectiva en este tema.

“Estamos plenamente convencidos de que, como universidad, como centro de formación de futuras generaciones, es una responsabilidad nuestra trabajar con los nuevos profesionales, para que tomen conciencia de lo que es cuidar esta gran casa que tenemos”, apunta el vicerrector.