Los diseños de edificios se adaptan al clima y aprovechan diversos aspectos de sostenibilidad respetuosos con el medio ambiente

30 de junio de 2023, 10:00 AM
30 de junio de 2023, 10:00 AM

El Museo del Mañana en Río de Janeiro, Brasil, diseñado por Santiago Calatrava, utiliza paneles solares, sistemas de captación de agua de lluvia y estrategias de ventilación natural. La Casa Terracota en Villa de Leyva, Colombia, está construida completamente con arcilla y diseñada para aprovechar al máximo la energía solar y las corrientes de aire. Ambas edificaciones son ejemplos de arquitectura bioclimática.

La arquitectura bioclimática diseña edificios y espacios urbanos de acuerdo con el clima y las condiciones ambientales del lugar, con el objetivo de aprovechar los recursos naturales disponibles, como la luz solar, el viento, la lluvia y la vegetación existente, para generar un menor impacto ambiental.

La construcción de estos edificios cada vez es más común. Junto a los dos ya mencionados, existen numerosos ejemplos exitosos en el mundo. El edificio Pixel en Melbourne, Australia, cuenta con una fachada dinámica que se ajusta automáticamente para maximizar la luz solar y la sombra según las condiciones climáticas. El Hotel Marqués de Riscal en Álava, España, diseñado por Frank Gehry, utiliza una cubierta metálica que refleja la luz y el calor y se integra con el paisaje vitivinícola.

Gabriel García, director de Arquitectura de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, detalla los principios fundamentales que sostiene este tipo de arquitectura. Su base filosófica nace del respeto manifiesto a la ecología y la reducción de acciones que incidan en el cambio climático.

El arquitecto destaca la orientación del edificio tomando en cuenta la ubicación del sol y los vientos dominantes para aprovechar al máximo la luz natural y la ventilación. Del mismo modo, enfatiza en la relevancia de la protección solar con elementos como aleros, persianas y vegetación para evitar el sobrecalentamiento en verano y permitir la entrada de luz en invierno.

Otros criterios atendidos por la arquitectura bioclimática observan la ventilación de la construcción. Para ello, aviva la circulación de aire natural a través de estrategias como la ubicación estratégica de aberturas y la creación de corrientes de aire. Del mismo modo busca un aislamiento térmico con la utilización de materiales y técnicas de construcción que reducen las pérdidas y ganancias de calor, manteniendo una temperatura interior estable.

Finalmente, estas construcciones asumen la importancia de acceder a energías renovables mediante el uso de paneles solares o sistemas de captación y ahorro de agua de lluvia. De esta manera se reduce la dependencia de los recursos no renovables.

Arquitectura bioclimática

La utilización de paneles solares permite abastecer con energía renovable el edificio


El éxito de la arquitectura bioclimática se asienta en la perfecta conjugación entre calidad de vida, el confort térmico y acústico, y el respeto medioambiental con la baja emisión de niveles de CO2 en el espacio.

García destaca varios beneficios derivados de la arquitectura bioclimática. Enuncia la eficiencia energética ya que se reduce significativamente el consumo de energía al aprovechar fuentes naturales de calor, luz y ventilación; y la reducción de emisiones por el menor consumo energético.

Entre los beneficios, el académico también resalta el confort interior con un adecuado diseño de espacios y el ahorro económico, con menores costos de operación y mantenimiento a largo plazo.

Bolivia no está al margen de estas tendencias y cuenta con algunos ejemplos de esta arquitectura. Uno de los más significativos es el Centro de Interpretación Ambiental Laikakota en La Paz, que utiliza sistemas de captación de agua de lluvia, diseño pasivo y materiales locales para lograr una mayor sostenibilidad.

En Oruro destaca la comunidad de Urinsaya con viviendas adaptadas a las condiciones climáticas extremas de la zona, con técnicas de aislamiento y aprovechamiento de la radiación solar.

Otros ejemplos son las construcciones del Banco de Desarrollo de América Latina o la Green Tower, ambos en La Paz; o Manzana 40 en Santa Cruz de la Sierra.