El "health span" se refiere a la cantidad de tiempo que una persona vive en buena salud, sin enfermedades crónicas debilitantes ni discapacidades que afecten significativamente su calidad de vida

29 de febrero de 2024, 11:11 AM
29 de febrero de 2024, 11:11 AM

En la búsqueda constante de una vida plena y saludable, el enfoque "health span" se ha convertido en un pilar fundamental en el campo de la medicina geriátrica. Más que “vivir más años”, se trata de garantizar que esos años adicionales estén llenos de vitalidad, independencia y bienestar.

El "health span" se refiere a la cantidad de tiempo que una persona vive en buena salud, sin enfermedades crónicas debilitantes ni discapacidades que afecten significativamente su calidad de vida. A diferencia del concepto tradicional de “esperanza de vida”, que se centra en la duración total de la vida, el "health span" pone énfasis en la calidad de esos años adicionales.

La directora de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, Griselda Vargas, puntualiza que el health span se refiere a la cantidad de años en los que una persona puede mantener una funcionalidad física y cognitiva óptima, evitando enfermedades crónicas y discapacidades que afecten su calidad de vida.

“En la medicina geriátrica, se busca no solo prolongar la vida, sino también mejorar la calidad de esos años, priorizando la independencia y el bienestar del paciente”, indica la académica.

Para ello, según la médico, el bienestar y la vitalidad en la longevidad reflejan la importancia de mantener la salud física y mental a medida que envejecemos.

“El bienestar implica un estado de equilibrio y satisfacción en diferentes aspectos de la vida, mientras que la vitalidad se refiere a la energía y la capacidad de funcionar de manera óptima. Ambos son fundamentales para una longevidad saludable y activa”, especifica.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes. Actualmente, la mayor parte de la población tiene una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países del mundo están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población.

“En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más. En ese momento, el grupo de población de 60 años o más habrá subido de 1000 millones en 2020 a 1400 millones. En 2050, la población mundial de personas de 60 años o más se habrá duplicado (2100 millones). Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones”, afirma el organismo internacional.

Unifranz


Hábitos para un envejecimiento saludable

Para encarar un envejecimiento saludable, Vargas recomienda adoptar algunos hábitos saludables que incluyen:

        Una dieta equilibrada rica en nutrientes

        Práctica regular de ejercicio físico adaptado a las capacidades del individuo

        Mantenimiento de una vida social activa

        Estímulo cognitivo a través de actividades intelectuales

        Control de factores de riesgo como el tabaquismo o consumo excesivo de alcohol

        Seguimiento regular de la salud con un equipo médico especializado en geriatría.

“Es fundamental que los pacientes comprendan la importancia de estos hábitos para su salud y calidad de vida a medida que envejecen. El cambio de mentalidad implica adoptar un enfoque proactivo hacia la salud, asumiendo un papel activo en el cuidado de su bienestar y reconociendo que el envejecimiento no debe limitar su capacidad de disfrutar la vida y de mantenerse activos”, señala.

5 claves para maximizar el health span

1. Prevención de enfermedades crónicas: promover hábitos de vida saludables desde edades tempranas puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis en la vejez.

2. Manejo integral de condiciones médicas: para aquellos que ya viven con enfermedades crónicas, un enfoque de atención integral que incluya el control de los factores de riesgo, el tratamiento médico adecuado y el apoyo emocional puede ayudar a minimizar el impacto de la enfermedad en la calidad de vida.

3. Promoción del bienestar emocional y mental: fomentar la conexión social, la participación en actividades significativas y el acceso a servicios de salud mental puede mejorar la salud mental y emocional en la vejez.

4. Ejercicio físico y nutrición adecuada: el ejercicio regular ayuda a mantener la fuerza mus-cular, la flexibilidad y la salud cardiovascular, mientras que una nutrición adecuada proporciona los nutrientes necesarios para mantener el funcionamiento óptimo del cuerpo.

5. Acceso a atención médica de calidad: incluye el acceso a atención primaria, especializada y servicios de atención a largo plazo, según sea necesario.

Vargas explica que, en todo este proceso, la familia juega un papel crucial en el apoyo emocional, la motivación y la supervisión de la salud de los adultos mayores. “Deben fomentar un ambiente seguro y estimulante en el hogar, estar atentos a posibles cambios en la salud física y mental de sus seres queridos, y colaborar estrechamente con el equipo médico para garantizar una atención integral y centrada en la persona”.

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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes

Además, es esencial promover una cultura de envejecimiento activo y saludable en la sociedad, sensibilizando sobre la importancia de cuidar la salud a lo largo de la vida y de valorar la contribución de las personas mayores a la sociedad. Esto puede ayudar a reducir estigmas y a crear entornos más inclusivos y respetuosos con la diversidad de edades.

Se trata de permitir que las personas disfruten de una vida larga y saludable, no solo en términos de duración, sino también en términos de calidad. “Al abordar los diversos aspectos que influyen en la salud y el bienestar en la vejez, se puede trabajar hacia una sociedad donde el envejecimiento se asocie con vitalidad y plenitud, en lugar de debilitamiento y deterioro”, concluye la doctora Griselda Vargas.