La interacción entre empresas (business to business) ha dado paso a un amplio abanico de alternativas para la venta directa al consumidor

17 de mayo de 2023, 7:00 AM
17 de mayo de 2023, 7:00 AM

El comercio electrónico (e-commerce en el contexto internacional) es una de las formas de comercio que más ha crecido luego de la pandemia de Covid-19. Según las estimaciones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) las ventas mundiales de comercio electrónico alcanzaron 26,7 billones de dólares a nivel global en 2019, con un aumento del 4% con respecto a 2018.

“Se refiere a cualquier transacción que hacemos ya sea por teléfonos celulares, computadoras o cualquier dispositivo electrónico que nos permite comprar y vender productos y servicios, sin necesidad de estar presente de forma física en una tienda”, explica Carlos Molina, director de la carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

Para lograrlo se requiere un canal, como un sitio web o espacios en redes sociales, para que los clientes compren productos y servicios. Un procesador de pago facilita el intercambio de los productos o servicios. Una vez realizada la transacción, la persona recibe un correo electrónico de confirmación o un SMS, y un recibo para imprimir.

Esta forma de negocio está clasificada principalmente en tres categorías: B2B Business to business (de negocio a negocio), B2C Business to consumer (de negocio a consumidores) y C2B Consumer to Business (de consumidores a negocios), aunque existen otras subclasificaciones.

Fernando Sagárnaga Castaños, ingeniero industrial con una certificación de especialización en gestión, mejora y diseño de procesos, agrega otras dos nuevas categorías: C2C Consumer to consumer (de consumidor a consumidor) y B2A Business to administration (de negocio a administración).

La compra venta por plataformas y redes digitales crece de manera sostenida

Según Molina, entre las modalidades de negocios en línea están:

B2B Business to business: es un tipo de comercio electrónico, donde los clientes de las empresas, son otras empresas. Es en esencia, un intercambio de servicios y conocimientos, entre los profesionales y funcionarios de la empresa.

“Por ejemplo, si una universidad tiene un convenio con una empresa de alimentos, la universidad puede ofrecer cursos de especialización para el área de ventas de la empresa y la empresa, puede vender productos a los trabajadores de la universidad con un usuario especial, por medio de su página web”, explica el catedrático.

B2C Business to consumer: construye una relación directa entre la empresa y el cliente final. Es la categoría más grande en el espectro del e-Commerce, ya que los productos y servicios, que ofrece la empresa se encuentran a disposición de los consumidores por medio de la página web o redes sociales.

“Las empresas incluso realizan estrategias de marketing digitales exclusivas para su canal de distribución electrónicas, por ejemplo, una empresa de calzados que cuenta con tiendas físicas y digitales, abre un club solo para clientes electrónicos, quienes cuentan con descuentos exclusivos, que solo son comunicados por correos electrónicos”.

C2B Consumer to Business: Los consumidores o usuarios ofrecen un servicio a las empresas. El contrato de consultores o profesionales freelance son los más comunes, pues venden sus habilidades y conocimientos, a una organización o empresa, para un trabajo específico o por tiempo limitado.

C2C Consumer to consumer: Es la venta directa de productos de cliente a cliente, lo que facilita las transacciones entre consumidores particulares. El sector de Marketplace de Facebook funciona de esta forma. “Pueden ser productos de segunda mano, pero también hay ser personas que viajan a otros países y traen productos para revenderlos acá”, ejemplifica Molina.

Amazon e Ebay funcionan en la actualidad como un mediador en esta categoría. Como vendedor, uno puede ingresar a Amazon y poner artículos a la venta, tanto nuevos como usados. La plataforma busca un comprador y regula gran parte del proceso comercial, además de calificar a compradores y vendedores.

B2A Business to administration: Este modelo de negocio surge de las transacciones electrónicas entre empresas e instituciones de administración pública, con el objetivo de agilizar trámites burocráticos.

De acuerdo con UNCTAD, el comercio electrónico mundial B2B es el que domina, pues en 2019 representaba el 82% de todo el comercio electrónico, incluyendo tanto las ventas a través de plataformas de mercado en línea como las transacciones de intercambio electrónico de datos (EDI).

Y entre los países, Estados Unidos es el que controla el mercado global del comercio electrónico con 9.580 mil millones de dólares en ventas en 2019, seguido de Japón con 3.416 mil millones de dólares y China con 2.604 mil millones de dólares en ese mismo año.