Los niños y personas superdotadas, a menudo, enfrentan desafíos únicos que pueden pasar desapercibidos en el sistema educativo convencional

20 de marzo de 2024, 9:00 AM
20 de marzo de 2024, 9:00 AM

“Mi hijo aprendió a leer a sus cuatro años, de forma autodidacta, mientras escuchaba y veía a su hermanito mayor hacer sus tareas”, recuerda Estela, mamá de Camilo, un joven que no pudo recibir educación especializada porque en el país no existía, al menos hasta hace 15 años.

¿Camilo es una persona superdotada? Probablemente sí. Su mamá señala que, cuando el niño tenía 4 y 6 años, le realizaron pruebas de cociente intelectual (CI), o Intelligence Quotient (IQ), que dio como resultado un IQ de casi 130 puntos, cuando el promedio es de entre 90 y 109 puntos.

“Cuando en primaria quisimos hacerle saltar de curso porque él se aburría, la dirección del colegio nos pidió estudios complementarios que no los hacían en el país y que, lamentablemente, tampoco pudimos hacerle en el exterior”, agrega la madre.

Los niños y personas superdotadas, a menudo, enfrentan desafíos únicos que pueden pasar desapercibidos en el sistema educativo convencional. Sin embargo, su potencial y talento son recursos valiosos que merecen ser cultivados y apoyados adecuadamente.

La superdotación es una condición que engloba un espectro amplio de habilidades excepcionales y desafíos únicos.

“Ser superdotado va más allá de tener un alto Coeficiente Intelectual (CI), implica una compleja amalgama de capacidades cognitivas, emocionales y creativas que distinguen a estas personas en varios ámbitos de la vida”, indica Solange Yandira Arauz Ocampo, docente de la carrera de Psicología de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz.

En la misma línea, Camila Ponce, psicóloga de profesión, sostiene que la definición de “persona superdotada” ha evolucionado con los años. “La que me parece más completa es la del enfoque neuroconstructivista, que nos dice que se trata de una capacidad intelectual globalmente alta, es decir que esa persona es muy buena en casi todo lo que hace (…)”.

Unifranz

Los niños superdotados, aquellos con habilidades intelectuales excepcionales, pueden encontrarse con obstáculos significativos en su camino hacia el desarrollo pleno

Problemas en el aula

Los niños superdotados, aquellos con habilidades intelectuales excepcionales, pueden encontrarse con obstáculos significativos en su camino hacia el desarrollo pleno, como la falta de atención adecuada en el aula.

Muchas veces, los programas educativos no están diseñados para satisfacer las necesidades específicas de estos estudiantes, lo que puede llevar a la desmotivación, el aburrimiento e, incluso, al bajo rendimiento académico.

“Camilo aprendía las cosas más rápido que sus compañeros de curso. Por lógica, en los ejercicios de matemáticas, por ejemplo, no necesitaba más de un par de minutos para resolverlos. El detalle es que inmediatamente empezaba a molestar a sus amigos, lo que significó llamadas de atención y convocatoria de los maestros para que ‘corrijamos’ a nuestro hijo”, dice Estela.

Los niños superdotados pueden enfrentar dificultades sociales y emocionales. La brecha entre su capacidad intelectual y la de sus compañeros de clase puede generar sentimientos de aislamiento y perturbación. En algunos casos, pueden ser objeto de acoso o bullying debido a su diferencia de habilidades.

Para las personas superdotadas en la adultez, los desafíos pueden persistir e incluso intensificarse. A menudo, se espera que sobresalgan constantemente en sus campos de especialización, lo que puede generar presión y estrés. Además, pueden enfrentar dificultades para encontrar un entorno laboral que satisfaga sus necesidades intelectuales y les proporcione un sentido de realización personal.

Sin embargo, a pesar de estos desafíos, las personas superdotadas también poseen un gran potencial y oportunidades. De ahí la importancia de que el sistema educativo y la sociedad en general reconozcan y valoren la diversidad de habilidades y talentos, brindando el apoyo necesario para que puedan alcanzar su máximo potencial.

Cómo se identifica a una persona superdotada

Identificar y medir la superdotación es un proceso complejo que va más allá de las métricas de inteligencia tradicionales.

Arauz Ocampo indica que “un enfoque holístico para identificar y medir la superdotación debería considerar aspectos de desarrollo, creatividad, características diversas más allá de la inteligencia y capacidades transformadoras”.

Además, según la académica, la identificación de los superdotados no debe basarse únicamente en las pruebas de coeficiente intelectual, sino que debe tener en cuenta una serie de rasgos cognitivos, emocionales y motivacionales. 

Según Ponce, existen ciertos criterios a partir de distintos modelos que se han planteado en los últimos años en los que usualmente se solicita una evaluación del cociente intelectual a través de pruebas.

“En nuestro caso la medición del cociente intelectual se hace principalmente por neuropsicología y el diagnóstico demanda la participación de un equipo interdisciplinario (…). El puntaje que saca la persona tiene que estar en los percentiles más altos, se dice de 130 para arriba”, indica la psicóloga.

El cociente intelectual resulta de la realización de un test estandarizado para medir las habilidades cognitivas y la capacidad intelectual de una persona (la inteligencia) en relación a su grupo de edad. Se mide en una escala que va de 45 a 155, donde 100 es la media de un grupo de la misma edad. 

La Escala Wechsler de Inteligencia (WISC/WASC), describe un listado con los diferentes rangos de inteligencia según la puntuación del CI.

CI de menos de 70 puntos                            Perfil de muy bajo rendimiento.

CI de entre 70 y 79 puntos                           Nivel de inteligencia limítrofe.

CI de entre 80 y 89 puntos                           Bajo, pero dentro del promedio normal

CI de entre 90 y 109 puntos                        Promedio normal

CI de entre 110 y 119 puntos                      Alto, pero dentro del promedio normal

CI de entre 120 y 129 puntos       Nivel de inteligencia superior al promedio

CI de más de 130 puntos                               Nivel de inteligencia muy superior al promedio

A lo largo de los años surgieron personas superdotadas que superaron de lejos el índice de inteligencia normal. La mayoría tuvieron grandes aportes a la ciencia y evolución de la humanidad.

Se sabe que Albert Einstein y Stephen Hawking tenían un IQ de 160, Marie Curie (pionera en el campo de la radioactividad) e Isaac Newton superan el IQ de 180, Kim Ung-Yong (niño prodigio) tenía un IQ de 210 y Marilyn vos Savant, escritora estadounidense un IQ de 228. En tanto, Terrence Tao (matemático australiano) es la persona con el IQ más elevado de la historia con 230 puntos.

También se dice que la conocida actriz Marilyn Monroe tenía un IQ de 165, es decir, cinco puntos por encima de Einstein.

Problemas que afrontan los superdotados

Los superdotados se enfrentan a una serie de retos que pueden afectar a su vida personal, académica y profesional. Estos retos, según Arauz, incluyen temores sobre el futuro, indecisión, perfeccionismo neurótico y diversas presiones sociales que pueden impedirles expresar plenamente su superdotación.

“Los superdotados se enfrentan a obstáculos derivados de las percepciones sociales, las expectativas personales, los entornos educativos y la dinámica del lugar de trabajo. Abordar estos desafíos requiere una comprensión matizada de la superdotación y sistemas de apoyo adaptados para ayudar a los individuos superdotados a prosperar en diversos aspectos de sus vidas”, puntualiza.

Ponce, por su lado, considera que, es muy importante que la educación tenga una adaptación para estos niños que, al poseer características distintas a sus pares, presentarán comportamientos calificados como de “rebeldía” o “aburrimiento”. La falta de apoyo psicopedagógico apropiado podría tener efectos negativos. 

“Camilo es una persona con altas capacidades intelectuales, sé que en lo que se empeñe lo va a hacer con facilidad. Sin embargo, también se desmotiva con facilidad, por eso necesita estar constantemente desafiado”, reflexiona la mamá del joven.

Finalmente, Arauz manifiesta que es crucial abordar las dificultades y retos que enfrentan los niños y personas superdotadas. Al proporcionar un entorno educativo y social que fomente su crecimiento y desarrollo, se puede aprovechar plenamente el talento y la creatividad de estos individuos.