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José Miguel se levanta a las 8:00 todos los días. Se lava los dientes, desayuna con sus padres y su pequeña hermana, de cuatro años, que está en prekínder. Él tiene 11 años y está en último año de primaria. Luego de jugar un rato con su tablet, a las 9:00 se pone a hacer sus tareas. Esta rutina la viene cumpliendo sin variar desde el viernes 13 de marzo, cuando se suspendieron las clases en todo el país por la pandemia de coronavirus. 

José Miguel realiza con gusto los deberes escolares que semanalmente envían sus profesores al grupo de Whatsapp de su curso. Pero estos últimos días siente que le están dando mucha tarea. Sus padres consideran que no solo está recibiendo más tarea de lo normal, sino que dudan de que el método, el cual se está aplicando en varios colegios por la emergencia, esté funcionando. 

“No puede ser. Le están dando toneladas de tarea a mis hijos. Mucho más de la que le dan en el aula. Y hasta ahora no vemos si está sirviendo de algo. Los profesores no hacen un seguimiento, solo se limitan a llenarlos de deberes”, se queja Felipe, padre de tres niños de colegio privado, que también ve con preocupación el método de aprendizaje que están recibiendo.

Es la preocupación de muchas familias. Tras más de dos semanas de receso forzoso, el avance escolar se ha vuelto un tema recurrente en las conversaciones virtuales y las quejan no faltan en diversos ámbitos.

Uno de ellos es el poder legislativo. Algunos miembros de la Asamblea Plurinacional se han manifestado su intriga acerca de la reprogramación del año escolar y sobre la calidad del avance de materias en la curricular escolar. La diputada de Unidad Demócrata Claudia Mallón considera escueta la explicación del Ministerio de Educación acerca de la reprogramación de las actividades del calendario escolar y del pago de pensiones en los colegios. 

“Le pedimos al ministro que se ponga la mano al pecho, hay padres que hacen un esfuerzo titánico por conseguir los recursos para pagar las pensiones de los colegios. ¿Qué es lo que va a ocurrir con el pago? ¿qué ocurrirá con las clases virtuales? ¿equivalen a una clase normal”, cuestionó Mallón.

El ministro del área, Víctor Hugo Cárdenas, considera que el calendario escolar debe reformularse, tras que pase el periodo de cuarentena en Bolivia. “Las dos o tres semanas que teníamos en vacaciones de invierno, hay que replantearlas en cuanto concluya esta cuarentena. También el periodo posterior a los exámenes finales”, mencionó.

Acerca de la calidad del avance de las materias, a través del uso de plataformas virtuales, Cárdenas aplaude la medida que han adoptado varios establecimientos educativos, sobre todo privados, aunque también reconoció que se tendrá que trabajar en una nivelación de aquellos estudiantes que no cuentan con un servicio de internet óptimo, ni las condiciones tecnológicas, para evitar quedar rezagados en cuanto a enseñanza.

La autoridad también pide flexibilidad en el pago de pensiones a los colegios y universidades de todo el país. “La planificación semestral no va a tener problemas. Tanto en los colegios, como en las universidades tiene que haber flexibilidad en el pago de pensiones. No se puede presionar a los padres y estudiantes cuando sabemos que la situación no es normal”, indicó Cárdenas, que añadió que se han reunido con los directivos de la Asociación Nacional de Universidades Privadas para solicitar que se considere una tolerancia en el tema de los pagos.

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