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Antonio Costas, quien hasta ayer era el vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), dio detalles de lo que ocurrió en el interior de la Sala Plena durante los momentos en el que se produjo el corte de la transmisión del conteo rápido, algo que ha generado desconfianza en la población que denuncia un supuesto fraude electoral.

Costas atribuyó esa situación a una "impericia" que se dio después de que fueran alertados, por la empresa que se contrató para brindar seguridad, de una posibilidad de ataque cibernético. 

"Recibo la información de que mis colegas (vocales) estaban reunidos con esta empresa operativa más Neotec (otra firma informática); lo que ocurrió es que hay protocolo de seguridad entre ambas empresas y se migró una parte de los datos para publicarlos a un servidor que debía ser coordinado en este movimiento. La empresa que estaba haciendo la supervisión detecta esta situación, yo creo que ahí hubo un protocolo de excesivo celo, en lugar de hacer todo un alboroto sentarse y ver lo que pasó (...) debieron avisarnos", puntualizó en entrevista con Unitel.

"La sala plena la constituimos seis personas y yo desconocía, en un inicio (de la paralización de la transmisión de datos del conteo) y, posteriormente, evidencié que se dejó de publicar los resultados, no de procesarlos", indicó a tiempo de aclarar que "hasta hoy para mí es una incógnita" la razón del porqué se cortó la transmisión.

Dijo que luego de esto insistió a los demás vocales a atender el tema, "les expliqué que hice una verificación de las bases de más de 13.000 actas en las cuales los datos eran idénticos en TREP y Cómputo, entonces no resulta coherente el haber tomado una decisión tan fundamental".

No sabe quien tomó la decisión

Costas explicó que en la sala plena no existe nadie que esté por encima de nadie y que existe una instancia colegiada con una directiva y el "vicepresidente", dijo refiriéndose a él mismo, "no tomó parte de la reunión en la que se decidió" aquello.

Descarta fraude

Aclarado el reporte por la alerta de ataque cibernético, Costas dijo que sugirió a sus colegas revisar la data y propuso que se siga publicando, pero esto se fue dilatando. "Aquí no hay ningún fraude, hubo una impericia", puntualizó.

"Por mi cuenta hice hacer con un ingeniero de confianza hizo una comparación de los registros, tanto del TREP como del cómputo. Hacemos la constatación de que toda la información era correcta, no había un justificativo real para que no se continúe publicando el TREP", puntualizó.