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La tensión se mantiene en los puntos donde hubo enfrentamiento en días anteriores, como los bloqueos y desbloqueos en la comunidad de Santa Rita, la toma y retoma de la rotonda donde está el Obelisco en la zona del Plan Tres Mil, el enfrentamiento entre cívicos y seguidores del Gobierno en Montero, y las protestas que acabaron con motocicletas del MAS quemadas en Pailón.

Si bien en la cuarta jornada de paro cívico indefinido no se tuvo que lamentar grescas, heridos ni gasificaciones (hasta las 18:00, hora de cierre de esta edición impresa), la tensión también se siente en estos mismos puntos y otros más como en los bloqueos en la ruta que una el departamento con Beni, a la altura de Guarayos, los puntos de cierre de vías en la ruta que une la ciudad con Cuatro Cañadas y San Julián, además de los amagos de pelea que se dieron entre comerciantes y transportistas en diferentes zonas urbanas.

En el plano urbano una concentración fue convocada por los movilizados, apoyada por los movimientos de las juntas vecinales que mantienen bloqueados los principales accesos al Plan Tres Mil, se realizó en medio de amenazas de posibles grescas con los comerciantes y seguidores del partido en función de Gobierno, que se reúnen en el Obelisco. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, solo fueron discursos encendidos los que marcaron la cita, que fue observada desde lejos por un grupo de agentes de la Policía, que en días pasados apeló al uso de agentes químicos para evitar que enfrentamientos. Allí se anunció que hoy, a partir de las 17:00, se debe realizar un cabildo en la curva del Plan Tres Mil.

Otro espacio citadino donde la pelea verbal estuvo a punto de convertirse en enfrentamiento físico fue la zona de la feria de Barrio Lindo, donde el líder de los vendedores conocidos como ‘los mañaneros’, René Troncoso, convocó a su gente a realizar su actividad comercial de forma normal pese a que en el lugar hay gente bloqueando las vías.

Al final del día solo hubo amagos de enfrentamiento entre comerciantes y movilizados, como también se observaron en zonas donde la dureza de la medida hacía que algunas personas que pedían permiso para circular en motocicletas o en vehículos de cuatro ruedas, quieran por la fuerza levantar la medida de presión para pasar, lo que provocaba la molestia y en muchos casos la amenaza de peleas.

En la Villa Primero de Mayo, Cristian Roca, presidente del barrio Cañada Tres Lagunas y Víctor Hugo Banegas, vecino del barrio 6 de Febrero, se han crucificado desde el mediodía exigiendo que Evo Morales acepte la segunda vuelta y se vaya de la presidencia. La medida se realiza en la esquina de las avenidas Che Guevara y 15 de Agosto, vías que conectan de forma directa a esta zona con el Plan Tres Mil.

Fuera de la ciudad

Después de los enfrentamientos vividos en Santa Rita, población que está entre los municipios de El Torno y La Guardia, ayer la jornada se desarrolló con normalidad. No hubo intentos de levantar la extrema medida por la fuerza, como ocurrió en días pasados por parte de los seguidores del Gobierno.

Otro punto fuera de la capital cruceña donde hubo peleas en días anteriores fue en Pailón, donde la noche del viernes al frente de la sede del MAS se quemaron un par de motocicletas en medio de gritos y de cánticos en contra del partido en función de Gobierno. Allí hay tensión, pero esta no se ha desbordado como ocurrió el viernes, dejando un saldo de al menos 15 heridos, entre ambos bandos.

Lo mismo sucedió en Montero, que también registró un enfrentamiento el viernes por la noche, pero que ayer tuvo una jornada tensa, pero con un cumplimiento total del paro decretado.