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El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, confirmó que a la niña de 11 años que se encontraba embarazada, producto de una violación, se la sometió a un procedimiento médico para interrumpir el embarazo. Ocurrió el sábado y la menor ya no está internada, sino que fue dada de alta y está bajo el cuidado de la Defensoría de la Niñez en el norte del departamento. 

"La menor, el día de ayer, interrumpió su embarazo conforme a normativa legal vigente. Ha sido dada de alta", dijo del Castillo.

Detalló que se procedió a la irrupción del embarazo porque esa fue la primera decisión que la niña tuvo, tras quedar en estado de gestación producto de una violación por parte de su abuelastro. 

En ese sentido, el monseñor Sergio Gualberti, indicó que las instituciones estatales llamadas por ley a defender la vida, desde la concepción hasta la muerte natural, discriminan y promueven la muerte. 

"Esta es una tarea desafiante en nuestra sociedad donde hay corrientes violentas y pregoneras de muerte y donde instituciones estatales, llamadas por ley a defender la vida de todos indistintamente", dijo en la homilía.
 

En respuesta a ello, Del Castillo cuestionó a la iglesia por no pronunciarse en contra de los violadores. "La Iglesia debería pronunciarse sobre violadores de niñas en nuestro país, ese debería ser el principal rol de la Iglesia, ¿Por qué no habla en contra de los violadores?, expresó.

El ministro aprovechó para señalar que la mayor cantidad de personas que se encuentran en los centros de rehabilitación del país, son violadores de infantes de niñas y adolescentes, así como en Beni, donde hay alrededor de 300 personas detenidas por violar a menores de edad.

"El Gobierno no actuó para interrumpir el embarazo (...) no podemos definir quién aborta o no. Es un tema de la Justicia boliviana, existen sentencias constitucionales, existen estándares internacionales en materia de derechos humanos que se deben respetar y, así lo ha determinado la Justicia", recalcó.


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