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REVISTA EXTRA

Para viajar con varios niños

Planificación. La clave es anticipar casi todo: desde la reserva de pasajes hasta los permisos de viaje. Esta pequeña guía ayudará a disfrutar las horas en el bus o en el avión.

6/10/2019 04:00

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Javier Méndez Vedia

Todo niño se entusiasma cuando empieza un viaje, pero se aburre una hora después y empieza a preguntar cuánto falta para llegar.

Y los padres suelen arreglar sobre la marcha algunos detalles importantes. Por ejemplo, si viaja un solo padre, tiene que tramitar un permiso en la Terminal Bimodal, en la oficina de Defensoría de la Niñez. Durante la temporada de vacaciones suele abrirse un punto de atención temporal en la Biblioteca Municipal, además del que funciona en la avenida Mac Donald y General Franco.

Si viajan ambos padres con los niños no se realiza ningún trámite, pero la asesora de viajes Francis Roca recuerda que a partir del día de nacimiento hasta un día antes de cumplir dos años, se paga un 10% del costo del pasaje aéreo. A partir de los dos años y hasta un día antes de los 12 años de edad, paga una tarifa diferenciada que no siempre es del 50%. El descuento, según la aerolínea, va del 50% hasta el 25%, porque tienen diferentes tarifas.

Hay que tomar en cuenta que en Viru Viru no hay una oficina para tramitar permisos.

Pilchas y entretenimiento

Llevar una iPad o cualquier tableta completamente cargada y auriculares para niños es una decisión sabia. Juegos como Tobogán Mickey Mouse, Colorear a Zuma o los que ofrece juegosinfantilespum.com son ideales. Ah, Mario Bike Recharged. Recuerde. También puede descargar películas de Netflix. Coco, Paddington 2, cualquiera de las de Marvel, garantizan momentos tranquilos en el bus (para no ver por enésima vez alguna de Rápidos y furiosos).

Toallitas para bebé. Sí o sí. En algún momento la mano estará pegajosa con cualquier sustancia imaginable y lo mejor es limpiarla rápidamente, antes de hacer un viaje hasta el baño.

Para evitar esas manchas, son útiles los aperitivos no pegajosos y ricos en proteínas. Se les puede proponer alguna actividad culinaria en el avión con galletitas y algunos dulces con forma de fruta. Y frutas, claro. Hay que llevarlas, porque la comida del avión no siempre les agrada. Las frutas secas son ideales: sacian y no manchan.

Un tomatodo. Bueno, dos tomatodos. Una botella de agua soluciona no solo la sed, sino el calor y la necesidad de un aseo rápido. Puede parecer que ocupa espacio innecesario, pero es de una insospechada utilidad.

Algunos viajeros usan bolsas sellables (se consiguen de varios tamaños en ChinBol) para ordenar atuendos y separar las medias y calcetines. No suena mal, porque esas bolsas pueden usarse luego para colocar la ropa sucia y evitar que hagan apestar la maleta.

Una camisa de mangas largas. Es una de las prendas más versátiles. No abriga tanto como una chamarra y a los niños no les molesta. Además, si no se usa, se amarra por las mangas y se transforma en una almohadita. Lo ideal es que sea de algodón.

Gorras y sombreros. Se puede creer que solo se utilizarán cuando tengamos que exponernos al sol. No es así. Sirven para cubrir los ojos de los pequeños y evitar que despierten cuando las luces de la cabina se encienden.

Un diario de viaje. Se puede dibujar, anotar una frase curiosa, un hecho divertido que sucedió durante el viaje o incluso para anotar ‘contactos’ que los niños puedan ir conociendo.

Si se viaja a un país donde no se habla español, ese diario se transformará en un diccionario inolvidable de palabras nuevas. Es posible crear una lista de las comidas que se planean probar y de los lugares por visitar. Por supuesto, es posible enriquecerlo con recortes y dibujos. Se pueden pegar sobres pequeños para guardar las entradas para el museo, tarjetas de visita a restaurantes y otros detalles que permiten luego recordar.


Sin tablet

Actividades que no son para tablets como muñecas de papel, títeres y pequeños libros de bolsillo pueden brindar horas de diversión no solo en el bus o el avión.

Ahora que la tecnología lo permite, una mini impresora fotográfica conectada a un teléfono parece excesivo, pero si se viaja con un grupo grande, es algo divertido. Una foto impresa puede convertirse en un recuerdo muy preciado.

Es muy importante que los niños sean fácilmente ubicables en todo momento. Supongamos que tiene que comprar pasajes y además, usar un idioma extranjero. Es seguro que surgirá alguna distracción cuando sea necesario hacer un trámite. El niño puede extraviarse en ese momento. Relojes con gps o dispositivos con el sistema de ubicación activados pueden evitar horas de desesperación. De aquí se desprenden otras claves: dar a cada niño datos para contactarlo.

Es recomendable colocar un papel pegado en su bolsillo o en sus zapatos si es necesario: nombre, número de teléfono, email y dirección. En el botiquín no pueden faltar pastillas contra el mareo, el dolor de cabeza y de estómago y algún antialérgico. Sin embargo, se suele cometer el error de empacar demasiado. Lo mejor: llevar solo lo necesario. Algo puede fallar, pero la diversión se impondrá siempre.


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