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El paro cívico, que en Potosí lleva 18 días, (13 días por el litio y cinco por la defensa del voto), se masifica y es más contundente. Ayer, los centros de abastecimiento amanecieron cerrados y la atención en los bancos fue irregular, mientras que el transporte interdepartamental e interprovincial dejó de prestar servicio. 

En este escenario, Juan Carlos Cejas, gobernador oficialista de Potosí, denunció que la madrugada del viernes un grupo de personas atacaron a su familia e intentaron lanzar dinamitas al interior de su vivienda.

Mercados están cerrados

Los centros de abasto Chuquimia, el mercado artesanal y el mercadito de la avenida Murillo cerraron sus puertas y las tiendas de los barrios tampoco atendieron a los vecinos, con lo que el paro cívico se siente más todavía en la población.

En criterio de Juan Carlos Manuel, vicepresidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), los comerciantes comprendieron que esa es una lucha de todos los potosinos y que su participación es importante.

En cuanto al transporte interdepartamental e interprovincial optaron por no prestar servicio, debido a que no hay garantía de que lleguen a sus diferentes destinos. “Perjudican estos paros, tengo a mis hijos solos y no puedo llegar a Llallagua. Y si quiero salir te quieren cobrar los que se les da la gana”, lamentó Jorge Tolosa, que junto a su esposa y dos maletas buscaba algún expreso.

Ayer, desde las 14:30, unas 2.000 personas marcharon desde la plaza El Minero, de la Villa Imperial y formaron una fila de 15 cuadras, en rechazo al triunfo del MAS. 

Comerciantes, maestros, universitarios, mujeres y niños fueron las caras visibles de la manifestación. Edy Pozzo, docente universitario, señaló que el paro es indefinido y criticó al Gobierno que no respete el voto de los bolivianos y que Evo Morales busque nuevamente ser presidente mediante el fraude.

Pedido de protección

Juan Carlos Cejas, gobernador de Potosí, denunció que la madrugada de ayer, durante su ausencia, grupos afines a Comcipo, atacaron a su familia con insultos y amenazas y que intentaron lanzar al interior de su domicilio cachorros de dinamitas y que no lo hicieron porque se dieron cuenta que había menores. “Sé quiénes son los autores intelectuales y materiales, ya haré la denuncia ante la justicia. Es una vergüenza que lleguemos a esta situación de inseguridad”, sostuvo Cejas y lamentó que la Policía no lo proteja.

Sobre el supuesto ‘acarreo’ de campesinos desde las provincias, Cejas negó la acusación de Comcipo y dijo que se solo se dedica a trabajar en Tupiza, y que antes lo hizo en Uyuni.