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“Aquí no hay paro”, asegura Carlos Balcázar, cirujano con más de 30 años de experiencia. Su puesto de trabajo es el servicio de emergencias del hospital San Juan de Dios, donde la atención es casi normal. En la antesala, una veintena de familiares permanece atenta a cualquier necesidad de sus seres queridos. “Por favor, dejen pasar a las ambulancias”, dice una de ellas. “Nos quedamos aquí porque las motos están cobrando Bs 50 por carrera. Moverse es como viajar a Cochabamba”, se queja otro familiar.

En la maternidad Percy Boland, Leopoldo Lazcano estará 24 horas a cargo de las emergencias. Según sus registros, ayer nacieron 13 niños en ese centro. Es probable que hoy suceda algo parecido.

Mientras tanto, en el hospital Oncológico, el paro de salud no detiene el trabajo con los niños internados, según su directora, Martha Alicia Arrien. Pero uno de los problemas que hay en el lugar es la provisión de comida para los acompañantes. El personal de salud y los niños tienen alimento, pero las madres que acompañan a los pequeños no tienen qué comer, por buena suerte ayer una empresa les donó varias raciones.

En los mercados

Hasta cerca del mediodía los micros prestaron servicio en la zona este de la ciudad, por las avenidas Virgen de Cotoca y Virgen de Luján, aprovechando la pausa que se dio en los bloqueos, porque los manifestantes recién comenzaron a instalarse a partir de las 11:00. En ese tiempo se vio a la gente despavorida haciendo compras en los mercados y ferias callejeras.

Sin embargo, las quejas por la especulación de precios de los productos no se dejaron esperar.

Vicenta Colque llegó en mototaxi, que le cobró Bs 10, hasta la feria del barrio Rancho Nuevo, en la avenida Virgen de Luján, para comprar algo de carne, lácteos y verduras, pues denunció que en el mercado 1 de Marzo, que le queda más cerca, los precios están por las nubes. “La cubeta de huevos, cuyo costo es de Bs 12, ahora la ofrecen en Bs 23; el kilo de queso pasó de Bs 22 a 35; y la arroba de cebolla está en Bs 80, por ello tuve que comprar seis libras en Bs 20. Todo caro y la Alcaldía no controla”, indicó la ama de casa.

En el nuevo mercado minorista Los Pozos, en la avenida Alemania, casi octavo anillo, el kilo de pollo estaba en Bs 18 y hasta en Bs 20, viendo la necesidad de los clientes.

“Hemos sorteado las calles bloqueadas para llegar a la central de venta de los pollos IMBA, en el Parque Industrial, y solo nos dieron 640 kilos que hemos vendido en Bs 18, los que se vendieron hasta las 10:00”, indicó José Andy Silvestre, propietario de un puesto.

En el mismo mercado, a las 11:30 de ayer, solo un puesto tenía carne vacuna, la cual era racionada y vendida solo de un kilo por persona, pues la fila era de unos 50 clientes. El precio de la carne de primera estaba en Bs 38 y la de segunda, en Bs 28.

“Queremos que todos nuestros clientes no se vayan con las manos vacías, es que en el matadero fueron carneadas pocas reses”, manifestó el vendedor Antonio Flores.

La fila de clientes era larga en el matadero municipal Pampa de la Isla, en el sector de venta de menudos, donde Susana Orihuela, que trabaja en el lugar refirió que luego de tres días hubo carneo.

“Hay mucha demanda de hígado, que vendemos en Bs 15 el kilo; la tripa, en Bs 5 el kilo; y la carne de cachete está en Bs 12 el kilo. Lo que se vende entero es el bofe, a Bs 10; o la lengua, según el tamaño, entre Bs 30 y 40”, expresó.

Sin embargo, Gustavo Roca, vecino del barrio Venezuela, denunció que en el otro extremo de los mesones de venta le habían pedido Bs 20 por el kilo de carne de cachete. “Vengo más acá y oigo que esta carne está en Bs 12, veo que se están queriendo aprovechar de la necesidad de la gente”, denunció.

Mientras tanto, afuera del Nuevo Mercado Mayorista Abasto por la mañana, en el horario de tolerancia que emitió el Comité Pro Santa Cruz para abastecerse (6:00 a 12:00), todo simula una jornada normal. Camiones que ingresan frutas y verduras, micros con buena cantidad de pasajeros y taxis estacionados hasta en triple fila acomodando la carga de vecinos que se aprovisionan al menos para una semana.

Por dentro el movimiento es similar, aunque se percibe el malestar de los ciudadanos que se toparon con el incremento en gran parte de los alimentos, principalmente en la papa, el pollo y los huevos. A la consulta de esta determinación, los comerciantes ‘saltan’, pues aseguran que está costando que los camiones lleguen a destino con los cargamentos de frutas y verduras a causa de los puntos de bloqueo y en algunos casos se han echado a perder.

Un transportista que llega desde la población de Los Negros detalla que la arroba de papa pasó de costar Bs 30 a Bs 50 por las dificultades de la circulación y el tiempo que les demanda.

Gary Dorado, subdirector de este centro de abastecimiento, lamentó la especulación de parte de los comerciantes e invitó a la población a buscar al personal y oficinas del municipio en cada mercado para denunciar este hecho. No obstante, reconoce que es difícil ejercer control sobre los precios, pues también recibe múltiples quejas de los vendedores que no consiguen ingresar mercadería y menos llevarla a centros de abastecimiento más pequeños del centro de la ciudad.

Para regular esta situación, los comerciantes piden a los cívicos instruir que se permita el paso de los camiones de carga en los horarios establecidos para el funcionamiento de los mercados.

La misma situación se vive en el antiguo Abasto, donde se observa el aprovisionamiento de la mayoría de productos básicos, frutas y verduras, a excepción de la carne, que solo se encuentra en dos puntos de venta, que comercializan el producto que recibieron el día anterior, pues en la jornada no les llegó.

Mañaneros

Si bien los propietarios de la Feria Barrio Lindo decidieron no atender por segunda vez en la semana, fueron los comerciantes denominados mañaneros los que intentaron vender en el camellón del cuarto anillo, entre las avenidas Brasil y Cumabi, pero fueron combatidos por los vecinos del barrio Guaracachi, que están acatando la medida de bloquear las calles.

Los mercaderes se quejaron porque no los dejaron vender, acusando a los vecinos de racistas y de estar apoyados por la Alcaldía y por la Gobernación. “Somos gente pobre que vivimos del día a día, además que debemos generar dinero para pagar nuestras cuentas en el banco. No estamos de acuerdo con la medida dictada por el presidente cívico Luis Fernando Camacho”, dijo René Troncoso, dirigente de los mañaneros.

Sin embargo, los dirigentes vecinales Arturo Rodríguez y José Carlos Chávez, aseguraron estar cansados de ver cómo los mañaneros se asientan ilegalmente en las áreas verdes, dando una mala imagen al vecindario.

“En este paro hacemos dos turnos, los de la noche y madrugada no dejaron que ingresen los comerciantes, es mucho abuso, si ni los dueños de la Feria Barrio Lindo han abierto, que son los que están legales, por qué vamos a dejar a los ilegales”, anotó Rodríguez.

“Nos están provocando porque desde la acera de enfrente cantan coros de apoyo al MAS y al presidente Evo Morales, entonces vemos que ese grupo de comerciantes es político”, denunció Chávez, que aseguró que no los dejarán asentarse nunca más.