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Nadie puede cambiar los destinos de la vida, ni siquiera el coronavirus que ha modificado la forma de vivir a casi todo el mundo. Ese fue el criterio de la boliviana Mariana Ranz y el estadounidense Brian Clarke, quienes tenían previsto casarse en Santa Cruz de la Sierra este 10 de mayo, y por las medidas impuestas a causa de la cuarentena tuvieron que cambiar de lugar de su boda.

Igual se casaron, pues esta pareja que enamoró durante casi seis años no estaba dispuesta a que un virus les cambie la vida. Están enamorados y dispuestos a enfrentar todo con tal de formar una familia.

En vista de que no era posible casarse en tierra cruceña, puesto que ni ellos ni sus invitados de EE.UU. podían venir a Bolivia decidieron celebrar su boda en Nueva York y compartirla virtualmente con aquellos que no pudieron desplazarse.

Mariana y Brian escogieron los bosques de Central Park en la Gran Manzana. Hasta allí, los acompañó únicamente el oficial de registro civil Joshua Alex Preston y la camarógrafa Anthea Song, que filmó y tomó fotos de la boda.

La novia llevó un vestido de cóctel color plata, además de un ramo de flores blancas, mientras que el nuevo esposo optó por un terno azul.

Se cumplieron con todas las formalidades legales del Estado de Nueva York, además de los actos tradicionales de un matrimonio, como el intercambio de anillos, las promesas de amor eterno y al final el beso de los novios.

On line

La ceremonia se efectuó a las 17:00. Fue seguida vía Zoom por al menos 100 personas, los mismos que iban a estar presentes si el matrimonio se hubiera realizado en Santa Cruz de la Sierra como estaba ya planificado.

Desde su casa de Nueva York, los padres del novio, Earl Clarke y Carol Clark siguieron el enlace con sus atuendos de gala. Ella con un vestido largo, maquillada y peinada; y el con terno. Expresaron que estaban emocionados de ver a su hijo casarse con el amor de su vida. Dijeron que les hubiese gustado estar presentes, pero la cuarentena no se los permitió y que aceptaban los designios de Dios, de estar presente on line.

En Santa Cruz de la Sierra estaba la familia de Mariana, su madre Tery Terceros y su padre Federico Ranz. Ellos también asumieron su papel y aprovecharon la oportunidad para lucir elegantes en el matrimonio de su hija. Frente a una computadora, siguieron atentamente las incidencias de la boda. Les mandaron emocionadas felicitaciones a la nueva pareja de esposos, con quienes conversaron por algunos momentos.

La mama de la confesó que nunca imagino que su hija se case así, frente a una cámara y presenciar el enlace en una pantalla de computadora. A pesar de que pueda parecer un acto frío, dijo que no lo fue, pues sintió muy cercana a su hija, y lo que mas desea es que sea feliz.

Mientras, el padre, un poco más tranquilo, manifestó que estaba gratamente sorprendido con la tecnología que acercar tanto a las personas, como fue el caso de la boda vía Zoom de su hija

Cuando concluyó la ceremonia, tanto en EE.UU. como en Bolivia, los asistentes  levantaron sus copas, que ya aguardaban listas, para brindar virtualmente por la felicidad de la pareja. Los felices novios compartieron el dulce momento desde el espectacular Central Park.

Un grupo de amigas de Mariana, ataviadas con sus vestidos de gala, asistieron a la ceremonia de manera virtual. Durante el brindis, mostraron su lado más efusivo mientras deseaban felicidad y amor a la pareja. Con voces alegres y el ánimo festivo les mandaron a los novios buenos augurios.

La coordinadora de esta boda virtual fue Patricia Fernández, que no dejó nada al azar. A pesar de la distancia, el matrimonio sintió en todo momento  las mismas emociones de un enlace formal. Cuando pase la cuarentena y se pueda viajar, Mariana y Brian han prometido venir a Santa Cruz de la Sierra para brindar personalmente con sus familiares y amistades.