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El detonante fue la muerte de la enfermera de la Maternidad Percy Boland, Cinthia Poquiviquí. Según Robert Hurtado, ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores en Salud del departamento cruceño, además de contagiarse de Covid-19 trabajando, iba a ser enterrada en una fosa común porque su familia no aparecía a reclamar su cuerpo.

Dice que tuvieron que pagar la cremación para entregarla a su hijo, que vive en Pailón. También aportaron de sus fondos para pagar el tratamiento de otra trabajadora de salud de Guarayos, que ante la falta de un seguro médico, fue atendida en la clínica Nuclear.

"Este viernes 12 vamos a parar dos horas, de 8:00 a 10:00, por las muertes y la falta de bioseguridad, estamos pidiendo un espacio como dan a otras instituciones para  hacer la cuarentena porque hoy estamos contagiando, nos mantienen trabajando hasta el último momento y cuando nos sale positiva la prueba, ya hemos infectado a los demás. Tenemos 250 personas contagiadas y seis fallecimientos. Exigimos que se reemplace a esa gente, que se abran espacios para atendernos cuando nos enfermamos, porque no hay capacidad en la Caja Nacional de Salud. También demandamos que se habiliten  los ítems del Ministerio de Salud, de la Gobernación y los contratos de la Alcaldía. Vamos a parar los tres niveles del sistema de salud, en ciudad y provincias", advirtió el dirigente.

Del mismo modo, Hurtado dijo que en caso de no llegar a un acuerdo con las autoridades, instalarán una huelga de hambre a partir del lunes 15 de junio.  

EL DEBER se comunicó con personal del Sedes y la Gobernación y trató de contactar al secretario municipal de Salud, José Alí, para obtener una respuesta a la advertencia del sector salud, pero no fue posible.