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Cuentos del jardín es una colección de relatos infantiles escritos con un lenguaje cargado de función poética y creado con el fin de que los pequeños lectores apaguen las pantallas y vuelvan al jardín, al patio, al canchón, a divertirse de verdad, a inventar sus propios juegos a estimular la imaginación y a vivir plenamente la mejor etapa de la vida.

Alfredo Rodríguez publicó esta obra en 2011 y en los últimos días de este 2021 presenta una nueva edición ampliada, a la que se le incorporan nuevos cuentos, bajo el mismo concepto.

“Es el jardín, el canchón, el patio de la casa, donde jugábamos de niños con la mejor pantalla del mundo que es la imaginación. Éramos tan felices que gastábamos las energías y llegábamos a dormir cansados y felices sin este cansancio de la vista que tienen ahora los niños por el brillo de las pantallas del celular o la tablet”, menciona Rodríguez.

El libro contiene 10 cuentos, entre ellos, El niño alcalde, El desfile, El número once, El amor entre una nube y un pez volador y Los juegos, este último, en verso.

Los juegos habla del gran jardín que tenemos todos que es el monte, el campo, donde hemos vivido cosas mágicas. En este caso, los protagonistas son los animales de la región que juegan a la tarasca, al palo ensebau, la sortija, el volantín y otros juegos típicos de antaño. Parte del cuento dice:

 

“Al pahuichi del jichi llegan los dueños del monte,

a jugar al topo, pejichi, enchoque, bolas y capuja.

Al palo ensebao trepa una tropa de carachupas

y los manechis prueban fortuna con una sortija.

Los tordos revolotean alrededor de un trompo,

un michi se entretiene con un volantín lila,

las gallinas arman batallas de gallitos y espinas,

y enterrao, hasta el coto, un pato rifa su vida”.

Sociedad

El uso de palabras del habla popular cruceño, varias de las que hoy están casi en desuso, no es casual. Alfredo propone a sus lectores un acercamiento a la cultura camba a través del lenguaje. Para reforzar la intención, incluye un glosario de términos y acompaña cada uno de los cuentos con originales ilustraciones a cargo de su hermano, Daniel Rodríguez Peña, que también ilustra la portada.

La labor de los Rodríguez en esta publicación consolida un viejo anhelo entre ambos: publicar un libro juntos.

“Con Dani ya habíamos encarado otros trabajos en equipo. Ahora nos hemos metido en algo por lo que siempre hemos tenido un compromiso tácito, casi como una complicidad: el reto de reconquistar la infancia, verdadera patria de todo hombre, a decir del gran Rilke”, comenta Alfredo.

El compromiso de ambos pretende lograr algo similar a lo hecho hace 200 años por los hermanos Grimm, quienes recorrieron los pueblos de Alemania con el fin de recoger historias de la tradición oral de sus habitantes, además de estudiar la lengua y su uso.

“Al igual que esos escritores alemanes, nosotros también queremos recorrer los pueblos de Bolivia, comunidad a comunidad; no para recoger historias, sino para contar una nueva sobre la necesidad de zurcir viejas heridas en este territorio y para lo que precisamos convertirnos todos en sastrecillos valientes. Queremos invitar a los peladingos de ahora a jugar pelota de verdad, a tener amigos reales, de carne y hueso, a conocer a sus vecinos, a tomar las plazas y los parques, a sudar, a revolcarse, a liberarse, aunque sea, por algunos instantes”, añade el escritor cruceño.



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