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El ruido de las motosierras, de los cinceles y martillos que se estrellaban en la madera se escuchaban hasta a dos cuadras de Casa Design Center, la empresa que apoyó y donde tuvo lugar el VII Simposio y Concurso de Escultura. Tras cinco días de tallado y en los que nacieron piezas maravillosas, una Mujer de cupesí, de 1,80 metros, obra del paceño Juan Parada Blanco, resultó ganadora.

Parada compitió con otros cinco artistas plásticos noveles, pero el jurado calificador, integrado por los maestros Juan Bustillos, Carolina Sanjinés y Juan Heredia, votó por su talento.

Por ello recibió como premio $us 2.000, que dijo invertirá en herramientas de trabajo para seguir expresando su arte.

Enamorado de la madera

Juan Parada dice que nació, creció y vive en un lugar donde no hay muchos árboles; sin embargo, los admira y cree que su madera es el material más noble.

“Lo que más hay en el lugar de donde vengo es la piedra, con la que he trabajado mucho, pero a mí me gusta más la madera porque es noble y se le puede dar muchas formas fácilmente. Por eso creo que tengo el corazón de madera”, comenta.

Igual le fascina imaginar que la madera antes fue un elemento con vida, un gran árbol que crecía y daba frutos, y que por diferentes motivos se convirtió en una tronca, que los artistas plásticos pueden revivir en forma de escultura.

Cuenta que el ingreso al simposio no fue sencillo, tuvo que pasar por diferentes etapas. Primero presentó su currículum, luego le pidieron fotos de sus obras y así lo evaluaron y aprobaron para venir a Santa Cruz.

El artista revela que se emocionó porque anhelaba participar en el evento, que tiene mucho prestigio nacional.

Por ello, una vez dentro, puso mucho empeño a su obra. Recuerda que cuando vio la tronca de cupesí que le tocó trabajar se le vino de inmediato a la mente la figura de una mujer.

“Visualicé a una dama desnuda, con un brazo levantado, una mirada serena, como esperando sus días de libertad. Y empecé a crearla. Cada día que pasaba me gustaba más e iba perfeccionando las partes de la escultura, hasta que al quinto día ya estaba lista”, comparte.

Explica que cuando trabaja, así sea delante de la gente, se abstrae, se coloca una caparazón mental y se deja llevar por su imaginación.

Para conocerlo

Juan Parada nació hace 38 años en Escoma, una localidad del Altiplano paceño. Estudió carpintería y ebanistería en la Escuela de Tallado de Don Bosco, donde ahora es profesor, y en la Universidad Católica Boliviana.

También hizo cursos en Perú con docentes italianos.

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