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Christophe Baudouin tiene una extensa y destacada labor como productor dentro del audiovisual en Francia. A través de Mia productions ha realizado 12 cortometrajes, 2 documentales, una exitosa serie de divulgación científica “Et tout le monde m fout” y tres largometrajes. Uno de ellos es la coproducción franco-boliviana El novio de la muerte, de Marcos Malavia, que se estrenó a fines de octubre en el Fenavid 2021 y que actualmente se encuentra en las carteleras del país.

Baudouin visitó por primera vez el país para el estreno del filme, del que está convencido será bien recibido en Francia, donde se estrenará a fines de febrero, para luego ser exhibida en otros países de Europa y festivales de cine europeos.

La ópera prima de Malavia es una historia de ficción que tiene como trasfondo el asesinato del sacerdote jesuita Luis Espinal en marzo de 1980, meses antes del golpe de Estado de Luis García Meza del que junto con Luis Arce Gómez se los considera responsables de realizar una lista negra para eliminar a ciertas personalidades ‘incómodas’ antes de la toma del poder. Para ello habría contado con el apoyo del exjerarca nazi Klaus Barbie, que comandaba al grupo paramilitar Los novios de la muerte.

El filme, que se desarrolla en el presente, narra la búsqueda de la verdad de esos hechos por un grupo de personas y las consecuencias de escarbar en ese oscuro pasado.

“En la temática del guion hay un punto común entre Francia y Bolivia y que es la figura de Barbie, que durante la Segunda Guerra mundial se lo conoció como ‘El carnicero de Lyon, que luego de escapar de Francia llegó a Bolivia y colaboró con los gobiernos militares. Esa es una historia que sigue llamando la atención en mi país y eso fue importante para encarar la producción del filme. Por otro lado, yo conozco a Marcos desde hace 6 años. Él me había presentado una primera versión del guion, yo le hice mis observaciones, las discutimos y tres años después volvió con un nuevo guion mucho mejor y más fortalecido y así que dijimos vamos con él”, contó Baudouin.

El productor dijo que toda la postproducción del filme se hizo en Francia y que estaba previsto que el director de fotografía sea de ese país, pero al final por la pandemia no pudo llegar al rodaje que se hizo íntegramente en el país. Baudouin explicó también que decidieron postergar hasta 2022 el estreno de la película en Francia por la pandemia y se demoró el estreno en las salas de cine de muchas otras producciones y prefirieron darla a conocer en una época más propicia “Hay salas interesadas en este tipo de cine y pretendemos realizar encuentros con el director y la gente para generar diálogos y debates. Además, hay varios festivales dedicados al cine de América Latina al que ya hemos inscrito la película”, afirmó el productor francés.

“Tuve una gran libertad para trabajar y un equipo de alto vuelo, porque la postproducción se realizó en lugares donde se editan grandes producciones francesas”, comentó Malavia.

El director boliviano señaló que el filme aborda un problema humano que es la memoria. “Parece que viviéramos en una total amnesia donde nadie da razones ni se visibiliza a los culpables de que por tantos años un nazi haya hecho lo que hizo en Bolivia y que un luchador por la libertad haya sido torturado y asesinado. Lo que busco con esta película es abrir preguntas y que nos den respuestas a los bolivianos. La película se abre con una Frase bíblica de Ezequiel ‘Los abuelos comieron las uvas verdes y a los nietos les dolió el estómago’, yo lo que no quiero es que nos duela el estómago, porque queremos respuestas y creo que nos las merecemos”, sentenció Malavia.

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