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Alfredo Román opta por sugerir; luego, el espectador tiene la palabra. No obstante, gran parte de su trabajo habla a gritos de cosas necesarias, de acuerdo con el momento en que surge. Son obras en las que la denuncia sobre temas políticos y sociales van de la mano, con el fin de sacudir un poco las mentes y obligar a mirar lo que, muchas veces, no se quiere ver.

De este tipo de temáticas están constituidas las obras de la muestra denominada ERA, que abre esta noche en Manzana 1 Espacio de Arte, conmemorando los 20 años de trayectoria del artista cruceño. La muestra se podrá ver del 15 de julio al 22 de agosto.

Román propone una selección de trabajos rescatados de distintas etapas de su producción, que tienen que ver con momentos de la historia boliviana en los que el artista dedicó su atención.

“No sé si he tenido la mala o la buena suerte de vivir en estos tiempos, en los que, de alguna forma, toda la situación política a uno le llega; entonces, no podía quedar indiferente antes ciertas situaciones. Aunque las obras se vuelven atemporales, nacen en un tiempo específico y reflejan una situación que no solo me involucra a mí, sino a toda la gente”, señala el artista.

Alfredo pertenece a una generación de artistas cruceños que exploran el arte contemporáneo a partir de las posibilidades tecnológicas y modernas que brinda el nuevo siglo. Roberto Unterladstaetter, Sergio Antelo, Marcela Rivera, Julio González, Rodrigo Bellott y Luis Esteban Gutiérrez se encuentran entre estos nombres que sobresalen en una generación de artistas jóvenes que surge hace dos décadas.

“Me sentía acompañado, no era el único loquito haciendo cosas. Fue muy satisfactorio compartir exposiciones con todos ellos, además de festivales y anécdotas hermosas. Había mucha efervescencia en ese momento, además de tiempo para hacer muchas cosas; teníamos algunos quintos mal parados para invertir en nuestras ideas”, añade.

Por su parte, el curador de la muestra, Rodrigo Rada, menciona que la muestra de Alfredo Román juguetea con la idea del tiempo transcurrido y con la idea de un tránsito discursivo que se tomará como base para el análisis y la interpretación de una obra artística y de un proceso creativo.

“En los últimos 15 años, Román empieza a ejecutar algunas obras en exhibiciones importantes dentro del escenario artístico boliviano pero también, de una forma parasitaria, marginal y subversiva, empieza a generar obras callejeras, públicas por excelencia, pero también completamente distanciadas de los cubos blancos y de las salas de exhibición de la infame práctica artística actual”, explica Rada.

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