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La imagen de los ríos serpenteantes y de la selva espesa del Amazonas llamó la atención del artista cubano Ernesto Azcuy, que desde joven soñó con conocer la zona y plasmar su visión en una obra. El sueño se tornó real cuando en 2013 viajó a Cobija, luego de haber vivido en La Paz, y se encontró con una realidad más impresionante que la que imaginaba. 

Resultado de esa experiencia es Sangre blanca de la selva, una muestra que reúne pinturas, fotografías, instalaciones y collage relacionados con la vida en la Amazonia boliviana. La exposición se inaugura esta noche, a las 19:30, en el Centro de la Cultura Plurinacional (CCP, René Moreno # 369) y estará abierta hasta el 29 de junio con el apoyo de Fundación Viva y Repsol Bolivia. 

“Cuando llegué a Cobija me encontré con todo distinto a lo que me imaginaba. La visión eurocéntrica de un mestizo, que había heredado otra idea de esas culturas, me impulsó a reflejar esta realidad a través de mi arte; sin embargo, quiero dejar en claro que mi visión es externa, yo no puedo pretender pintar y trabajar como los indígenas; ni ideológicamente, ni estéticamente puedo mostrar algo distinto”, expresó Azcuy. 

El artista no está de acuerdo en que se muestre la selva “edulcorada, fantástica y parecida a un edén”. 
“Esa no es la selva que yo vi, esa selva es muy dura, muy fuerte, con una herencia tremenda y con conflictos muy serios, muy graves y muy profundos. Cada vez me preguntó cómo es posible que esas personas sigan habitando nuestro planeta en esas condiciones, en estos tiempos. Es increíble que logren mantenerse con ese estoicismo”, añadió. 

Compromiso
Azcuy quiere dejar en claro que su trabajo no es propiamente una crítica, sino un discurso y una propuesta socializadora. “Busco que la gente tenga conciencia de la realidad de la Amazonia boliviana. Quizá la mayoría tiene claro lo que hay ahí, pero no lo tiene interiorizado, hace falta un mayor compromiso”, afirma. 

Como una forma de propiciar ese compromiso, el artista invitó a un grupo de personas ligadas a la actividad cultural y artística del país a formar parte de la performance El grito de la selva, que consiste en que cada invitado adopte una especie virtual de la Amazonia (flora y fauna) y la represente a través de diversos formatos en la sala de la muestra, ubicada en la bóveda del CCP. 

La muestra ya se presentó en La Paz. A partir del 6 de julio, será el turno de Tarija. El 28 de junio, en Santa Cruz, se realizará un conversatorio con la parti-
cipación de historiadores, antropólogos, sociólogos y artes visuales. 

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