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Con algunas referencias al lenguaje boliviano y su equivalente mexicano, el humorista Franco Escamilla se presentó el jueves en el Teatro René Moreno.

Durante más de una hora, contó detalles de sus presentaciones en Ámsterdam y su frustración por no haber podido disfrutar mucho de una ciudad en la que se han legalizado placeres que en otros países están casi prohibidos (siempre en clave de humor, por supuesto).

Con un ritmo sostenido que se podía medir en las risas del público, el humorista, que empezó su carrera en el mundo del espectáculo como músico, tocó una versión de Niña camba, de César Espada, mientras la gente coreaba la letra.

Al final recibió un par de banderas cruceñas que hizo ondear con entusiasmo, mientras aguijoneaba: “Menos mal que existe esta canción, porque si no, habría tenido que cantar La bomba”. Más de una hora se prolongó el espectáculo, llamado R.P.M., cuyo significado es irreproducible, según los organizadores, que ayer lo llevaron a La Paz, donde también se presentó. Anunció otra gira para 2019-2020, llamada Payaso. /JMV

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