Escucha esta nota aquí

Cuenta con un play list variado, inundado de músicos nacionales. Desde el rock de Track hasta el trap de Roberto Hira forman parte de sus canciones selectas. Ahora, está enfocado en ritmos más folclóricos junto al grupo Sur. Cada canción tiene su historia, y cada historia está reflejada en un relato. Alejandro Carrasco es director y guionista en Sobrino, la productora que tiene con Alejandra Soto y que se ha especializado en hacer videoclips y sesiones de música para grupos locales.

 _¿Las bandas comienzan a valorar la necesidad de trabajar su imagen audiovisual?
La pandemia frenó en seco a todos, nos vimos en la necesidad de actualizarnos más en el uso de la tecnología y las diferentes plataformas de conectividad para poder generar contenido. De pronto, todos estábamos en nuestras casas, pero aun teníamos muchas ganas de crear y producir. Ahí es cuando surgen las asociaciones entre bandas y el audiovisual.

Conversando con varios músicos, el tiempo de pandemia les permitió componer, pero perdieron oportunidades para mantenerse vigentes y activos. El trabajo de su imagen visual, conciertos virtuales o en streaming fue muy importante para seguir manteniéndose cerca de sus fans y captar nuevos seguidores.

_Trasladar la emoción de una canción a una historia audiovisual, ¿cuál es la clave para un buen videoclip?
Lo principal es captar la esencia de la canción y el momento artístico de los intérpretes. A veces, se prioriza la presencia de los cantantes para impulsar su carrera; en otras, el trabajo se concentra en la historia en virtud de los conceptos que marcan el estilo de la canción y la banda. Los relatos descriptivos o apegados a la letra resultan planos. Tratamos de explorar otros elementos que ayuden tanto a potenciar la canción como a posicionar el grupo. Basta una estrofa para que nazca el hilo del videoclip.

_En un mundo que se reúne en torno a las redes, las propuestas de videoclip ¿ayudan a difundir el trabajo de las bandas musicales?
Es una forma de mantener el contacto con los seguidores. El videoclip inmortaliza la canción y la completa evocando los recuerdos de momentos vividos con la banda. Además, el formato de videoclip resulta muy dinámico para compartir en las múltiples redes.

_¿Qué le falta a las bandas nacionales para superar las fronteras y ganar el reconocimiento internacional?
Durante la cuarentena, hemos notado que muchos cantantes y grupos se concentraban en las “tocadas” de boliches y trabajaban poco su proyección. Además del trabajo con la producción, impulsamos a los artistas para que construya un branding sólido que les permita darse a conocer con mayor amplitud y, de este modo, lograr espacios nuevos. Los eventos virtuales nos han demostrado que hay un público ansioso por compartir novedades musicales, no solo en Bolivia, sino desde otros lugares.

_¿Hay opciones de trabajar con bandas del exterior para concretar trabajos?
Es nuestro propósito para el año que viene. Ya sea de forma directa o a través de servicios de producción, traer artistas que puedan filmar aquí sus videoclips. Contamos con paisajes únicos, con talento humano muy valioso y, además, tenemos una riqueza artística y musical para conquistar a cualquier intérprete.

PRODUCCIÓN

En 2020 han producido seis videoclips y medio centenar de sesiones virtuales de música. En cada uno de sus trabajos, la productora busca la conexión de los artistas con sus seguidores.

PASIÓN 

Alejandro se declara un amante de la música además de un guitarrista ocasional. Traslada su pasión a la narrativa audiovisual y revive la misma intensidad de la canción en cada propuesta.

PREMIACIÓN

En noviembrerecibió el premio a mejor videoclip entregado por el Festival Internacional de Cine de Santa Cruz de la Sierra. El videoclip ganador es un trabajo de la banda Torkuatos titulado Lo vivido.

Comentarios