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“Buenas noches damas y perros”, saludó el sábado, a las 22:00, el animador de uno de los conciertos de reguetón más esperados del año. Al frente, cerca de 5.000 fanáticos del puertorriqueño Ozuna ‘aullaron’ eufóricos sobre el césped del estadio de Real Santa Cruz; ellos iban a escuchar trap latino, o sea, iban a que les hablen ‘sucio’.  


Antes de que el morenito de ojos claros, como se autodenomina Ozuna, aparezca en el escenario, los bolivianos Jowar Saidi, Majelo y JLouis, este último con una canción y media que le fue cortada sin opción a queja ante la llegada de la ‘celebridad urbana’, calentaron los ánimos, y lo hicieron muy bien. Todos llevaron bailarines y bailarinas sexis con extravagantes atuendos, y sus propios DJ, y se esmeraron con su performance. 


A las 23:00, luego de que una avanzada de aproximadamente 20 personas tome la tarima y revise uno a uno los cartuchos de pirotecnia fría instalados debajo del escenario, las luces y el sonido, todo estaba listo para que aparezca el consentido de los reguetoneros.  

Lo justo y necesario 
En medio de un escenario mediano, con numerosas luces dispuestas en cuatro filas y una pantalla gigante al medio, y seis músicos con guitarras, órganos y batería, hizo su ingreso el músico catalogado por la revista Billboard como el artista de mayor crecimiento en el mercado latino en 2016. 
Lejos de la pomposidad que caracteriza a los exponentes urbanos, Ozuna apareció con un look recatado, mas no sencillo, pues sus brillantes, hechos cadena, aros, pulseras y anillos, no pasaron desapercibidos. 


Estaba solo, no lo acompañaba ninguna de las mujeres de las que habla en sus letras o que se ven en sus videos, no había sus rompecorazones. Él, pequeño y delgado, llevaba lo justo y necesario, su voz y esas letras que todos han coreado un buen rato luego de escucharlas. Soltó Te vas, Me reclama, Simple, La ocasión, Falsas mentiras, Si tu marido no te quiere y Santa Cruz lo seguía. 


“Los quiero, gracias por apoyarme, el respeto es mutuo”, expresó a su público. La prueba de amor del artista llegó cuando preguntó si conocían el tema que lanzó hace solo seis días, pues se los quería presentar, y la respuesta no lo dejó terminar... “Tu foto”, lo interrumpieron. “El respeto es mutuo”, repitió admirado.  


Su fórmula, con la que se convirtió en uno de los artistas latinos más cotizados y seguidos, la utilizó en Real Santa Cruz, pues una hora fue suficiente para ganarse a su fanaticada en su primera cita.  

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