Aclamada (y criticada) por millones en el mundo, The walking dead cierra hoy su séptima entrega. Hay gran expectativa. En octubre volverá al aire

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2 de abril de 2017, 4:00 AM
2 de abril de 2017, 4:00 AM

Ya Lucille golpeó. Ya Lucille dañó. Ya Lucille cambió la historia. Ese bate con nombre de mujer crujió y... salpicó de sangre la pantalla con el trasfondo de la carcajada diabólica de Negan. La paz se quebró y nunca más volvió a ser igual en el mundo apocalíptico de The walking dead, una de las series más seguidas en el mundo entero que hoy baja el telón, a las 22:30, por FOX 1 (para EEUU y para los que tengan ese canal premium). Mañana, Latinoamérica podrá ver el decimosexto capítulo de la segunda parte de esta séptima entrega, a las 22:00, pero por FOX básico.


Este cierre de temporada tiene en vilo a los millones de seguidores que aman TWD (como se abrevia el título de la serie), porque todo puede suceder en cuestión de minutos. Por momentos la trama se ha vuelto algo lenta y muchos de los episodios fueron criticados en Twitter precisamente por esos flojos arcos narrativos en los que muchos de los personajes fueron apagados, cuando se esperaba que se los potencialice más.


Igual, la expectativa sigue altísima. Los seguidores quieren más acción... que vuelen cabezas de zombis, que se arme la masacre entre los sobrevivientes. Aún no se sabe cuál será el tono del capítulo 10, pero sí se tiene el nombre: El primer día del resto de tu vida. Los avances han sido orquestados a lo grande por la televisora durante toda la semana y, aunque no es oficial, se cree que esta última emisión se extienda hasta 90 minutos (más de lo habitual). Eso está por verse.

¿Pondrán todas las piezas?
El rompecabezas está complicado y solo se tiene este último episodio para resolverse o al menos para que se coloquen algunas de las piezas. Recién en octubre se estrenará la octava temporada y hasta eso, lo que se desea es tener un final de impacto que pueda invitar a seguir ‘enchufado’ a la serie. 
Todo dependerá de cómo se haya hilvanado los movimientos de los personajes. Para que recordés un poquito, la situación se pinta de la siguiente manera. Por un lado, Rick (Andrew Lincoln) acaba de conseguir un nuevo arsenal de Oceanside. Lo ayudaron sus compañeros de siempre, Michonne (Danai Gurira), Daryl (Norman Reedus), Morgan (Lennie James), Tara (Alanna Masterson), el padre Gabriel (Seth Guilliam), Jesús (Tom Payne) y Carl (Chandler Riggs). 


En la colonia Hilltop Maggie (Lauren Cohan) ya entrenó a muchos de los habitantes para que se sumen a la batalla final. Allí, por fin, Gregory (Xander Berkeley) se dio cuenta de que tiene que apoyar a Rick para que las cosas vuelvan a su curso.


Muy lejos de allí... en El Reino, y después de la muerte de uno de sus amigos, el rey Ezekiel (Khary Payton) parece también apuntarse para la guerra. En tanto, en Alexandría, Rosita (Christian Serratos) acaba de confesar que Sasha (Sonequa Martin-Green) llegó hasta El Santuario para matar a Negan (Jeffrey Dean Morgan).


Pero... (siempre hay uno), Sasha no logró saciar su sed de venganza por la muerte de Abraham y por qué no también de Glenn, el chinito más querido de la televisión. Casi abusada y encerrada, está entre la espada y la pared, ya que Negan le pidió que se sumara al bando de los chicos malos. Su compañero, Eugene (Josh McDermitt), no fue tan útil para ella y debe pensar bien las cosas, mientras que Carol (Melissa McBride) también ingresará al rodeo. 


El terreno está listo. Rick logró convencer a un numeroso grupo de personas para enfrentarse a Negan, el antagonista más malo que haya tenido la serie después de la pérdida de El Gobernador. En medio de ese cielo oscuro, está el nuevo grupo del basurero, comandado por Jadis, que prometió apoyar a Rick, pero aún no se sabe si lo hará. Al menos, primero quiere más armas. Rick Grimes ya las tiene y se las dará esta noche.  


Hasta este momento, The walking dead evolucionó bastante. Lleva en el aire siete primaveras y recientemente los productores manifestaron su ‘gran deseo’ de que dure 20 años más. Hoy, el temor acecha. Lucille, ese bate que Negan siempre lleva en la mano, ¿volverá a reírse?