Escucha esta nota aquí

Más de un centenar de personas en el aeropuerto, esperando la llegada de un artista nacional, no es algo que se ve todos los días. Ocurrió ayer al mediodía en Viru Viru. Leo Rosas volvía a Bolivia y el recibimiento no podía ser menos, tomando en cuenta la popularidad que el cantante cruceño alcanzó en poco tiempo, luego de haber quedado en segundo lugar en La Voz México.

Rosas, que está en el país para realizar una gira por Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y Beni, en la que promocionará su nuevo sencillo Perdóname, llegó luciendo un saco azul, gafas oscuras y un sombrero de ala ancha, que fue reemplazado por una gorra del club de fans. Las chicas aguardaban desde temprano por su ídolo en la terminal aeroportuaria y, en el momento en que el cantante hizo su aparición, encabezaron el frenesí entre la gente. Afuera lo aguardaba la tamborita al ritmo de Viva Santa Cruz y el taquirari de Oriente Petrolero, para entonces Leo ya se había puesto el sombrero de saó, se envolvió con la bandera cruceña y no se cansaba de repetir lo sorprendido y feliz que estaba por el recibimiento, ante el acoso de reporteros y camarógrafos de diversos medios.

Aun así, se tomó varios minutos para recibir el cariño de la gente, antes de tomar el vehículo que lo llevaría al hotel Camino Real. Varios integrantes de su familia también estuvieron presentes durante el singular recibimiento de Rosas.

Comentarios