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Desde abril de este año, el Programa Intervenciones Urbanas (PIU), del Ministerio de Planificación del Desarrollo, apareció en la escena nacional beneficiando a una serie de actores de los ámbitos de la moda, la cultura, la educación y la innovación tecnológica, con un fondo disponible de Bs 140 millones.

 Hace unos días, la ministra del área, Mariana Prado, estuvo en Santa Cruz de la Sierra, junto con el vicepresidente Álvaro García Linera, anunciando la remodelación del que fuera edificio de Correos, que pasará a ser un centro cultural y de la moda. Entre otras cosas.

Irrumpió en escena el PIU.

No ha sido una irrupción que se nos ocurrió una tarde en la oficina cuando hemos ido a conversar con el presidente; hace varios meses que lo estamos gestando, tuvimos que tramitar leyes, sacar decretos supremos, ha sido algo totalmente planificado sobre algo que naufragaba. 

Era necesario dar un impulso, no solo a la gente del sector artístico, a los talentosos, sino a todos esos chicos que salen a representar a Bolivia y que llegan a un país extranjero poco menos en burro. Había una ausencia muy marcada en ese tipo de iniciativas, entonces el PIU aparece en el radar. Dentro de sus componentes prevé la recuperación de espacios públicos que están de depósito.

¿Cuál es el presupuesto del PIU y su marco normativo?

Este año se ha previsto un presupuesto de Bs 140 millones, que esperamos reponer el siguiente año con yapita, porque este año empezamos en abril. En 2020 prevemos empezar en enero y así tener todo el ciclo y además la posibilidad de hacer proyectos integrales que vayan de año a año. 

En cuanto al marco normativo, tenemos asegurados los recursos a través de la ley del presupuesto y lo que hicimos fue utilizar los saldos de los recursos que no se utilizaron del Prontis. Todos esos recursos provienen del Tesoro General del Estado. Hemos dignificado el trabajo cultural, eso no tiene precio.

¿Qué porcentajes hay por ámbito geográfico y cultural?

Hicimos la mayor asignación de recursos en cine y audiovisual porque son más caros, y también en lo que denominamos urbanismo cultural. En la intervención de aquí (ex Correos), gastaremos Bs 5 millones. En lo departamental, funcionamos a demanda. 

En una evaluación general, gran parte de los ganadores están en La Paz, luego en Santa Cruz, Cochabamba.

Bs 140 millones, una cifra para nada despreciable.

Lo vemos desde la perspectiva de que se puede generar industria cultural. En el plano más simbólico, un país que no tenga a la cultura en primera plana no está construyendo su identidad.

¿Cómo eligen ganadores?

Para cada una de las convocatorias establecemos criterios de selección, amplios, pero nos apoyamos en consejos consultivos, conformados por especialistas del ámbito, por eso no tenemos el mismo jurado para todas las convocatorias. 

Para evitar conflicto de intereses en las asignaciones mayores, ha venido gente de Cuba, España y Brasil, a evaluar los proyectos; con eso nos aseguramos de que haya una distancia respecto a muchos de los proponentes.

Se habla de Santa Cruz como referente económico, ¿cuál es su mirada crítica a lo hecho en cultura?

Santa Cruz está como con una crisis de crecimiento, a una velocidad de 6% por año. Esta ciudad se está volviendo muy cosmopolita, pero le está costando ajustarse a esa velocidad y a cuál será su identidad y a cómo la gente empezará desde acá a hablar al país y al mundo. 

Están aún en periodo de desajuste y los gobiernos subnacionales tampoco se están acomodando a esa realidad porque obviamente se están priorizando temas centrales, como la provisión de servicios públicos, que es tremenda.

 Casi todos los presupuestos están concentrados en eso, pero luego, el resto de cosas que hacen la identidad y la simbología camba, están medio sueltas.

¿Qué le dice el 0,4% de presupuesto para cultura?

Me da pena que la cultura siempre quede rezagada, pero lo entiendo, porque la presión por el acceso a servicios básicos sigue siendo muy alta.

¿Qué pasará con el PIU si hay un cambio de mando nacional?

Si viene un nuevo gobierno tendrá toda la potestad de deshacer lo que le parezca mejor. Nosotros estamos dejando una ruta, y esperamos que venga quien venga pueda sostener esta iniciativa que ha tenido gran impacto.

¿Por qué administra estos fondos el Ministerio de Desarrollo Productivo y no de Culturas?

Porque tenemos muchas temáticas transversales. Otra ventaja es que tenemos la posibilidad de hacer el andamiaje administrativo porque somos parte del gabinete económico.