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El 2 de noviembre de 1972, durante la dictadura militar de Hugo Banzer, 72 presos políticos se fugaron de la cárcel de Coati, donde eran confinados los ’rojos’ o ‘comunistas’, como llamaban a los ciudadanos de izquierda, principalmente universitarios. Esta historial real inspira y revive 49 años después en la película Esperar en el lago, del director Okie Cárdenas, que se verá desde el jueves en los cines de seis departamentos.

“Lo importante es y seguirá siendo la memoria y reflexión de generaciones que desconocen los hechos históricos que llevan a construir un país”, explica la productora Carla Rivera sobre el propósito de la producción.

La historia

Marco Antonio vive autoexiliado en un pueblo de los valles bolivianos. Decide volver a la Isla de la Luna, en el lago Titicaca, a reencontrarse con sus compañeros ex presos políticos. Durante el viaje le asaltan los recuerdos de sus días de prisión y de la fuga, como visiones que rememora en carne propia los sueños de Valentina, un viejo amor y una promesa por cumplir”, dice la sinopsis del filme que comenzó a construirse en 2014, en un encuentro del director y uno de los protagonistas de la historia real.

Cárdenas apunta que la película recupera dos hechos, la fuga del 72 y también el reencuentro de los expresos en 2007, para los cuales creó una historia y personajes ficticios, para llevarla al cine.

“Los personajes son muy complejos por las particularidades íntimas y emocionales y requería actores con mucha experiencia para plasmarlas y lograr empatía con el público”, detalla sobre el brillante elenco boliviano que se verá en la pantalla grande.

Ellos son Edwin Moto Morales, Victoria Ric, Elías Serrano, Hugo Francisquini, Luzmila Carpio y Raúl Pitín Gómez.

Y la calidad técnica, que se adelanta en el tráiler, le hace justicia a los actores y paisajes maravillosos que aparecen. “Para poder competir con las películas internacionales es necesario tener calidad y eso es lo que hemos buscado, hemos trabajado con cineastas muy talentosos y el resultado ha sido el esperado”, expresa el director, confirmando que Esperar en el lago seguirá su circuito en festivales internacionales de cine.

“Estamos en el inicio de una industria cinematográfica, no existen las condiciones óptimas porque no hay apoyo, pero el trabajo constante y decidido hacen reales los proyectos, el público está asistiendo a las salas de cine, ávido de historias”, concluye.

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