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La Navidad no suena a villancicos para los músicos locales; la familia roquera cruceña se moviliza en esta época en un gran espectáculo que agrupa a lo mejor del género, emergentes y consagrados, con un fin solidario. El Festival Hagamos al Niño Feliz sigue la tradición con la trigésima quinta versión del encuentro, pactada para el sábado 26 de diciembre, de 14:00 a 22:30, en el estadio de Real Santa Cruz.

Los músicos están listos, pero ellos necesitan un buen empujón del sector empresarial.

Esta edición no será igual a las otras, el público estará limitado, por lo cual han ideado un plan para que el ingreso sea rotativo. Y es que la meta es alta, al igual que las necesidades de un año marcado por la crisis, se espera superar los 4.000 regalos y alimentos recaudados en 2019, detalló Carolina Bellido, de la organización.

Un empujoncito más

Tradicionalmente, Hagamos al Niño Feliz se realizaba antes de la Navidad para tener listos los regalos y alimentos que llegarán a siete hogares de niños y adultos mayores en la Nochebuena. Sin embargo, la fecha se movió y todavía faltan detalles que en años anteriores eran cubiertos por empresas que se unían a la causa.

“Es evidente que este año todas las empresas tuvieron que destinar sus fondos para los asuntos de la salud, no están pensando en beneficencia, pero los que deseen aportar con logística, agua para los músicos, detalles para el escenario, serán bienvenidos”, indicaron los chicos de Track, que encabezan la producción.

Edición pandémica

Ocho horas y media de música a cambio de un juguete y un alimento no perecedero es el trato.

Las bandas Track, Ameba y 9 MM (rock); Querembas, Turbión y Alma de Acero (metal); Fiesta Cuetillo (funk y hip hop); y Puerco ‘e Tropa (‘hardcore camba’) han confirmado su participación.

Para garantizar el cumplimiento de las normas de bioseguridad se armarán dos tarimas, una para bandas emergentes y otra para las que llevan varios años de participación en el evento.

Bellido detalló que cubrirán solo el 20% de la capacidad del lugar con el fin de evitar aglomeraciones. De igual manera, se formula el pedido a los asistentes de que se ubiquen en el escenario de su banda favorita y que no permanezcan durante toda la jornada en el lugar para permitir que se rote en los ingresos.

Como este año los músicos también han sido golpeados por la crisis, armarán estands para exponer discos, poleras y accesorios al público.

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